En momentos en que la Intervención del Club Argentino de Quilmes convoca a los socios a reempadronarse para la futura elección de Comisión Directiva, el desplazado César Sosa busca desesperadamente apoyo político para tratar de sostenerse y no ser corrido también de la AFA. Tal fue así, que días atrás Sosa se lo vio tomando un café en la confitería bernalense La Farola con un importante funcionario comunal que supo poner la oreja a los pedidos del controvertido dirigente. Dicen que incluso uno de los presentes, hincha Mate, hasta se animó a dejarlos eternizarlos en una foto. Veremos si Sosa logra su cometido, que por ahora pareciera imposible…