Dentro de la estructura del kirchnerismo, Emanuel González Santalla no es un hombre más. Es un dirigente de fuerte peso dentro de la estructura de La Cámpora, uno de los puntales del intendente Jorge Ferraresi en Avellaneda, y quien maneja los destinos y las pinceladas políticas de la campaña de Mayra Mendoza en Quilmes; además es candidato a primer senador provincial por la Tercera Sección Electoral, por lo que será un legislador provincial clave después del 10 de diciembre, cualquiera fuere el resultado.
Si bien para muchos es una figura nueva en la escena regional, quienes conocemos el entramado político del Conurbano y de Avellaneda y Quilmes ahora, en particular, sabemos de su historia política y de su pertenencia histórica al kirchnerismo y a La Cámpora; hombre con línea directa al ‘teléfono rojo’ del propio Máximo Kirchner, al igual que Mayra Mendoza, integrante de esa mesa chica.
Cada vez más seguido, y a medida que avanza la campaña, González Santalla cobra protagonismo tratando de meterse fuerte en lo distrital, incluso saliendo de su rol del detrás de escena que tuvo hasta aquí. “No está en discusión si Martiniano Molina es buena o mala persona, acá la discusión es otra, si está preparada para hacerse cargo del destino de 700 mil personas; yo no tengo nada contra el intendente de Quilmes, la discusión es que prepararon un buen candidato para ganar, pero no prepararon un buen intendente, entonces cuando se encontraron el municipio no supieron que hacer”, señaló.
“Yo entiendo -agregó González Santalla- que administrar un municipio como este no es para cualquiera, y sin embargo le tocó porque la gente lo puso en ese lugar y porque él asumió la posibilidad de serlo y sin embargo no estaba preparado para ello”.
Sobre el fomento del corte de boleta y la incidencia que podría tener en el resultado, sostuvo que “no se trata si se revierte el rumbo de una elección, la discusión es si se revierte el rumbo de la Argentina, hasta donde estamos yendo. Uno ve hoy a intendente de Quilmes desesperado por darle subsidio a todo el mundo, eso es subestimar a la gente. Estuvo cuatro años para decirle al Presidente y al Gobernador que no estaba de acuerdo con sus políticas, y no lo hizo, entonces la solución no es ahora porque no tuvieron el resultado el 11 de agosto, pegar un afiche azul con él solo o entregarle subsidios a todo el mundo. Lejos de ser efectivo, va a ser todo lo contrario”.
González Santalla destacó en declaraciones a Carlos Taphanel en Radio Wen, que “es brutal el problema del hambre de este gobierno, que arrancó hablando de pobreza cero y termina en emergencia alimentaria, es la realidad del país que nos deja Cambiemos en esto, y en todas las áreas”