Hoy se declara una profunda crisis laboral generada des-de la inestabilidad y la ausencia de progresos en los lugares de desarrollo, como así no se valoran los esfuerzos de los empleados.

Nuestra ciudad es protagonista de la inmigración de empresas que agobiadas por desaciertos económicos del gobierno nacional y la orfandad de la administración municipal local sufren alteraciones financieras que las condujeron a desmotivaciones para continuar en Quilmes.

Obligados por las dificultades económicas han produci-do despidos, e incluso acarreando riesgos algunas Pymes han tomado la decisión de subocupar empleados.

Quilmes atraviesa una de las crisis políticas, sociales y económicas más profunda de las últimas cuatro décadas.  Somos conscientes que para sobrellevar con firmeza la profunda crisis la dirigencia local debería tener un responsable “ensayo” de las acciones y medidas que se deben adoptar en la ciudad para respaldar a empresarios y empleados como así generar condiciones retadoras para crear empleo. Este ensayo en lo mínimo no se alienta sino que solo se disimulan “acciones demagogas”.

Los índices de violencia (inseguridad) en Quilmes desalienta la inversión laboral y potencia desviar la mirada de los empresarios hacia otro horizonte. Solo se podrá generar trabajo en nuestra ciudad cuando los empresarios cuenten con un ambiente favorable que les permita desarrollarse. Es clave para recuperar el tejido social en Quilmes principalmente de lo que se haga en materia de empleo.

El trabajo no solo permite reactivación económica, sino una mejor calidad de vida de toda la comunidad. En este sentido es muy importante el desarrollo de programas de capacitación laboral para desempleados.

El índice de informalidad laboral en Quilmes ha aumentado considerablemente en los últimos tres años.  Esta se acentúa en los sectores “comercio” y “construcción”.

Julio Nieto.

Pte. Grupo Realizar Quilmes-Unidad Ciudadana