La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, supervisó los trabajos de adecuación y limpieza del arroyo San Francisco en la intersección con la avenida Santa Fe, que se desarrollan con el apoyo del Ministerio de Obras Públicas de la Nación. Las mismas tareas se realizan en el arroyo Las Piedras.

Luego de recorrer la zona y dialogar con los trabajadores, y vecinos del barrio, Mayra aseguró que “estamos avanzando en la limpieza de estos arroyos para construir una ciudad limpia, que preserve el ambiente y transforme la realidad de nuestros barrios”.

Por su parte, la secretaria de Desarrollo Urbano y Obra Pública y precandidata a primera Concejala por el Frente de Todos de Quilmes, Ceci Soler, detalló: “Hoy estamos en el arroyo San Francisco y la avenida Santa Fe visitando los avances de la obra de adecuación y perfilado de los arroyos. Es una obra que contempla la readecuación de los márgenes de los arroyos en toda su longitud, desde Lynch hasta Donato Álvarez y hasta el barrio El Sol, en Los Eucaliptus de Solano. Estamos supervisando las tareas que tienen que ver con la remoción de los sedimentos y el acopio de la tierra para después ser trasladada a disposición final”.

La obra consiste en la adecuación, limpieza y extracción de residuos sólidos y sedimentos de los principales arroyos de Quilmes, San Francisco y Las Piedras, para mejorar así el escurrimiento y mantener su cauce natural. Como parte de este trabajo, se colocarán 15 barreras flotantes y se sumarán 3 bateas con sus respectivos camiones para las tareas de limpieza. El objetivo es mejorar las condiciones de drenaje, evitar anegamientos y generar conciencia sobre el medio ambiente y la preservación de los cauces.

Un vecino de la zona, Jorge Luis Amarilla, se mostró contento por ver las máquinas y cuadrillas de trabajo: “Esto nos genera un bienestar para los vecinos que vivimos costeando el arroyo. Este arroyo trae mucha mugre, bolsas y cosas de otros barrios, se contamina mucho y queda todo estancado ahí. Esta obra va a ayudar a mantener la limpieza”.

Esta obra histórica de adecuación de arroyos tiene un plazo de 12 meses. Se trata de reperfilar ambos arroyos en toda su extensión para liberar el cauce de los sedimentos y residuos que se acumularon desde la última adecuación (2014).

Es importante para darle mayor espacio al cauce de agua y que pueda soportar grandes lluvias por lo que se realizará un importante dragado, evitando así desbordes. Además se van a colocar 15 barreras flotantes en puntos estratégicos para facilitar la recolección diaria de residuos.

Es el primer paso para luego poder desarrollar las obras que surgirán del plan maestro para la cuenca.