Se presentó un nuevo informe anual del Registro Nacional de Casos de Torturas (RNCT), que elaboran la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), la Procuración Penitenciaria de Nación (PPN) y el Grupo de Estudios en Sistema Penal y Derechos Huma-nos (GESPyDH), del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires (UBA). 

  Durante 2019, 1.448 detenidos denunciaron 5.200 hechos de torturas y/o malos tratos en cárceles bonaerenses y federales. Esos números del horror surgen del nuevo informe anual del Registro Nacional de Casos de Torturas (RNCT). “A pesar de las denuncias y de las advertencias realizadas, por organismos internacionales de derechos humanos, la tortura sigue ejecutándose de manera sistemática y extendida en el sistema penal bonaerense y federal”, advirtieron los responsables del Registro.

  Según lo informado, el equipo del RNCT inspeccionó 13 cárceles bonaerenses que registró 2.358 hechos de tortura y/o malos tratos denunciados por 439 víctimas. Y advierten que la falta o deficiente atención a la salud es el hecho más denunciado.

  En las cárceles federales, la situación es igual de crítica. En todo el 2019, 1.009 víctimas denunciaron 2.842 hechos de torturas y/o malos tratos: malas condiciones materiales de detención, agresiones físicas y aislamiento son las más denunciadas. Entre las agresiones físicas se describen una variedad de prácticas: golpes, asfixia, pata-pata, picana, submarino seco y húmedo, entre otras.

  “Desde el principio, el RNCT releva las prácticas de torturas desde una perspectiva que reconoce su sistematicidad y multidimensionalidad, que trasciende las agresiones físicas e incluye una dimensión psicológica, como también las condiciones estructurales y régimen de vida en el encierro”, aseguraron.

  En estos 10 años, “más de 14 mil víctimas denunciaron alrededor de 50 mil hechos de torturas y/o malos tratos producidos por agentes penitenciarios y de seguridad. Lo más grave, sin embargo, es que los números de casos fueron creciendo año tras año. Es la consecuencia de las políticas criminales que acentuaron el punitivismo y la mano dura, y que llevaron a la profunda crisis del sistema de encierro. Sólo en el último año del registro; entre diciembre de 2018 y mismo mes de 2019, la cantidad de personas detenidas en cárceles aumentó un 6%, esto significó más sobreencarcelamiento y agravamiento de las condiciones de detención”.

  La creación del RNCT, es constituido por tres organismos públicos: la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), la Procuración Penitenciaria de Nación (PPN) y el Grupo de Estudios en Sistema Penal y Derechos Humanos (GESPyDH), del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires (UBA).