Por Carla Rodríguez Miranda

En el contexto de la segunda ola de Covid-19, el Jefe de Gabinete Nacional, Santiago Cafiero, declaró que las actividades educativas son prioritarias.  De esta manera, el gobierno nacional confirmó la decisión de garantizar la mayor presencialidad posible. Pero en Quilmes hay miles de estudiantes que, desde hace más de un año, no pueden asistir a la escuela o lo hacen bajo una presencialidad precaria.

LOS ECOS DEL RECLAMO DE LOS ESTUDIANTES DE “EL CHAPARRAL”

A principio de marzo el director de la Escuela Técnica Nº2 de Bernal, conocida como “El Chaparral”, fue relevado en su cargo fundamentado en el Artículo 139 del Estatuto Docente de la Provincia de Buenos Aires, por lo cual se lo imputa por hechos o faltas graves y el posible pedido de instrucción de un sumario a la Subsecretaria de Educación. No obstante, el desplazamiento del director no fue suficiente para el retorno de las clases.

Aula del Colegio Nacional de Quilmes

Aula del Colegio Nacional de Quilmes

Luego de varias semanas sin respuesta a sus demandas, el jueves pasado los estudiantes y los padres de “El Chaparral” se manifestaron en la puerta de la escuela para reclamar por las clases presenciales de los talleres y clases virtuales de calidad. A pesar de la lluvia, la convocatoria fue satisfactoria para hacer oír sus demandas. Al ritmo de los bombos, el corte de la calle Espora y los bocinazos de los autos en apoyo al reclamo, los padres se reunieron con el Inspector Distrital, Mariano Pueyo, el Subsecretario de Educación de la Municipalidad de Quilmes, Gustavo Lappano, y el nuevo Director, Román Camacho.

La desidia era tal que ni siquiera habían organizado las “burbujas” de cada curso a lo que el director se comprometió a enviar el cronograma el próximo jueves. No obstante, parte de los plazos asumidos por las autoridades son tentativos debido a que el reinicio de los talleres depende de las designaciones de los docentes licenciados o dispensados las cuales pueden demorar dos semanas o más. Esta instancia depende de la Secretaria de Asuntos Docentes de Quilmes.

MUCHAS ESCUELAS PÚBLICAS CON PRESENCIALIDAD PRECARIZADA

A pesar de las declaraciones de los funcionarios nacionales y provinciales de garantizar la mayor presencialidad posible en los establecimientos educativos, existen fuerzas que deslegitiman el inicio de clases en Quilmes. En esa encrucijada los directores de escuelas no logran dar respuestas satisfactorias.

El colegio Nacional y el Normal son casos testigos. Las obras aún no comenzaron, pero no sería un impedimento para el regreso a las aulas. Los primeros y sextos años retomaron una presencialidad mínima. Y el resto de los estudiantes no saben cuándo volverán a las aulas. En esta dirección, Mario Lozano, Secretario de Educación, Cultura y Deporte de la Municipalidad de Quilmes, declaró para este medio: “Estamos tratando de acompañar a los directores y se va a normalizar de a poco”.

En el nivel primario, la Escuela Nº6 de Bernal presenta un caso similar. Con excusas sin sustento, los directivos ofrecen una presencialidad precaria. Ante esta situación, los padres presentaron las alternativas con los croquis correspondientes a las dimensiones de las aulas para garantizar más horas de presencialidad y hasta el suministro de Internet a todo el colegio. Pero nada convence a la directora. Las 4 horas diarias de clases, que exige el protocolo, parecen cada vez una posibilidad más lejana para miles de niños y niñas.

Este escenario abre varios interrogantes, pero uno principal: ¿quiénes se oponen al reinicio de las clases en las escuelas públicas en Quilmes?