Sus gritos no pasaron desapercibidos, y rápidamente los trabajadores de la Municipalidad de San Isidro supieron que el intendente Gustavo Posse no estaba teniendo un buen día. El hecho ocurrió el pasado jueves, y hasta algún testigo dijo que el Intendente de San Isidro llegó a patear uno de los sillones blancos que tiene en su oficina.

Rápidamente, el malestar de Posse cruzó fronteras tras conocerse que el ex cobismo bonaerense jugará en su contra en la interna de la UCR apoyando la candidatura del marplatense Maxi Abad. Hecho por el cual los celulares de sus colaboradores comenzaron a arder.

La ira de Posse se produjo, explicaron, porque el ex intendente de Mar del Plata Daniel Katz, el ex intendente de San Pedro Mario Barbieri, el ex intendente de Ramallo Walter Santalla y el ex intendente de Pergamino Héctor María “Cachi” Gutiérrez resolvieron apoyar a Abad en la interna radical.

Definiciones que siguen generando éxodos de dirigentes a las filas de Abad en la interna Radical que se disputará el 21 de marzo.