“Se siente triste”. Juliana Guglielmi marcó con esa frase su estado en la red social Facebook momentos antes de comenzar la denuncia, el destrato y las amenazas que sufrió por parte de los inadaptados en el interior del controvertido bar Blend del centro quilmeño, que continuó con los propios dueños del lugar, quienes según su relató, no hicieron nada…
La carta escrita por Juliana en Facebook es clara. Como el baño de mujeres estaba saturado solicitó permiso para poder entrar al baño de caballeros. Tras la afirmación de los encargados de Blend, una manga de inadaptados -y poco caballeros- ingresaron al lugar para atormentar a la joven, amenazándola de que la iban a violar.
“Una vez que entré y cerré la puerta, empecé a escuchar del otro lado cómo se reían y preguntaban qué hacía yo ahí y que, como estaba adentro, me podían hacer lo que querían. Mi primera reacción fue sostener la puerta con la mano y decirles que me dejen de joder, a lo que uno me la empezó a acariciar y decirme cosas, entre ellas y las que más recuerdo, amenazarme que me iban a violar entre todos, literalmente en un momento: ‘y después se quejan cuando las violan’.”, narró Juliana.
Luego de describir el miedo que le corría por su cuerpo, Juliana escapó corriendo del lugar. Posteriormente “intentamos obtener una respuesta del personal del bar: tres o cuatro personas de seguridad, dos encargados del lugar, dj, barman -queríamos que, al menos, se repudie el hecho por micrófono ya que, habían pasado horas, y era imposible encontrar a la persona que hizo las amenazas-. Nadie nos supo dar una respuesta y a pesar de que les explicamos, no consideraron que el hecho tuviera relevancia como para accionar”, dijo.
Al finalizar su escrito, la joven afirmó que “aun sabiendo cómo funci-na la cultura de la violación, me pareció terrible que en todas las respuestas que obtuve yo me tuve que bancar las amenazas de violación por entrar a un territorio que no me corresponde. Espero que esto sirva para que, al menos, estemos más atentas. Y que seamos conscientes de qué lado están las personas que se supone que nos tienen que cuidar”.
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La víctima habló con El Suburbano
Juliana Guglielmi salió el sábado a la noche como cualquier joven de Quilmes que asiste a los bares del centro de la ciudad. Jamás se imaginó que le iba a pasar lo que le ocurrió en Blend Bar, ubicado en Brown 691.
Juliana quiso ir al baño, y al ver que había muchas chicas que estaban esperando pidió permiso para entrar al de hombre, donde no había nadie. Allí, comenzó lo peor. Entraron hombres que la amenazaron con violarla. No ocurrió. Pero pudo haber pasado. Luego al pedir ayuda, nadie le respondió y fue así como hizo su descargo el domingo en su facebook personal.
Desde El Suburbano dialogamos con Juliana:
– Contame,¿ con quienes fuiste a Blend?
– Fui con siete amigos.
– ¿A quién le pediste permiso para entrar al baño? ¿Era alguien del lugar? ¿Te acordás cómo era esa persona?
– Les pedí permiso a dos chicos que estaban adentro hablando. No eran del lugar, y no te podría describir cómo eran…
– Decís que una vez que cerraste la puerta del baño escuchaste cómo se reían, ¿reconociste si una de esas personas de quien te dijo que entres al baño?
– No lo recuerdo. Creo que quienes me amenazaron deben haber entrado después y ni me vieron.
– ¿Cuántos entraron al baño y te empezaron a amenazar?
– Estaba ya dentro y no los ví, es más, cuando salí, no me animé a mirarlos. Creo que al menos dos eran, porque había uno que me amenazó verbalmente y me tocaba la mano, y otro chico que intentó cerrar la puerta principal en varias ocasiones.
– ¿Llegaste a ir al baño o solo entraste y a partir de allí te ocurrió esto?
– No llegué a ir al baño porque fue apenas entré y me paralicé. Sólo entre y volví a salir.
– ¿Te acordás como era la persona que te amenazó? ¿Sabés si trabaja en el bar?
– No recuerdo cómo era la persona, un amigo intentó interceptar a uno que salió atrás mío, pero el chico salió apurado. Dudo que trabaje en el bar.
– Luego de que te ocurrió esto, y pediste ayuda, ¿alguien del bar te ayudó?
– No me ayudaron, ni me contuvieron, ni dieron respuesta alguna. Parecía no importarles en absoluto, y la mayoría me decían ”y vos también, para que te metes en el baño de hombres”. Esto último también me lo dijo un policía de afuera, después de contarles lo sucedido mientras yo lloraba.
Dos mujeres, una policía y otra que trabajaba en Blend, intentaron tranquilizarme y me entendieron. Pero, fueron sólo ellas dos. El personal de seguridad del bar presenció todo y no reaccionó ante las amenazas.
-Después de hacer tu publicación en Facebook, ¿alguien del bar te contactó?
– Ayer hice la denuncia en la comisaría y hoy (por ayer martes) se comunicó conmigo un encargado de Blend. Voy a tener una reunión pronto para hablar con él de lo suce-dido. Dicen estar indignados y en total rechazo con lo que pasó. Pero el mal momento ya lo pasé así que voy a ir a hablar a ver si se pueden tomar medidas.

Entrevista de Agustín Cassano