Se trata de Juan Carlos Parada, quien está señalado como el dueño del geriátrico de Quilmes allanado y clausurado ayer martes, en medio de una profunda conmoción por lo que encontrado en el lugar.
Ayer mientras transcurría el operativo de rescate de los adultos mayores, Parada apareció en el lugar y su primera reacción, según alguno de los testigos, fue la de sorprenderse y luego hacerse el desentendido. Según la tarjeta personal del hombre pertenecería a la sociedad rural de Florencio Varela y en sus fotos en redes sociales se lo puede ver vestido de gaucho. Registros comerciales muestran que está inscripto en los rubros de construcción y transporte urbano de carga, no en servicios de salud.
Parada no respondió los requerimientos de este medio para dar a conocer su versión de los hechos ya que sus dos teléfonos están apagados.

Se supo que el personal que trabajaba en el lugar, ninguno era enfermero recibido o matriculado, o tenía algún tipo de experiencia en el cuidado de ancianos. Al momento del allanamiento los policías y la fiscal fueron recibidos por una maestranza y una cuidadora que había empezado a trabajar hacía poco tiempo y que antes atendía una verdulería.

En cuanto a la antigua casa donde se emplaza el geriátrico, en la calle La Guarda al 621, los investigadores descubrieron que Parada le adquirió el inmueble a la hija de una de las ancianas que estaban hacinadas en el interior.