Guardias Ambientales, Policía y personal del Municipio de Lanús, y también ACUMAR realizaron un operativo a la altura del Puente Alsina en el que se detectó un vertido de efluentes de color negro con descarga en el arroyo San Martín, próximo a la desembocadura en el Riachuelo, motivo por el cual se inspeccionó a la curtiembre Villares y, tras detectar que el vuelco clandestino provenía de allí, se efectuó su clausura.

Segùn se informò, se siguió el rastro del efluente levantando tapas de las cámaras de inspección pluviales, con maquinaria que facilitó el municipio, y se decidió realizar una inspección en la curtiembre Villares, ubicada cerca de la zona de la descarga. Una vez dentro de las instalaciones, se logró identificar el origen del vuelco.

La empresa curtidora forma parte de la nómina de agentes contaminantes declarados por Acumar. En esta oportunidad, se le aplicará una sanción adicional ya que se constató que volcaba sus efluentes líquidos de sus procesos de teñido de cueros sin tratamiento previo directamente al Riachuelo.