La diputada nacional de Juntos por el Cambio, Mónica Frade, comenzó su actividad política en 1986, como secretaria del Partido Socialista Democrático. El presidente era Luis Boverio, que muere un año después. El PSD pierde en 1989 la personería política. Ella se queda con el “sello” y la representación formal del partido. 

   En 1995, el PSD -a nivel nacional- conforma el Frepaso (Bordón-Alvarez). En Quilmes, como ya muchos no querían compartir con ella; y con la excusa de la falta de personería; no le dieron nada en la lista.

  En ese momento, Frade comienza una durísima campaña mediática y judicial de acusaciones contra dirigentes del Frepaso, buscando hacer “buenas migas” con la UCR, cuando se conforma la Alianza.

  Quiso ser Defensora del Pueblo en 1997 (cargo que le tocaba a la oposición).

  En 1999 -sin nada construido políticamente- se va del Frepaso, pero se queda con la casa donde estaba el comité del Partido Socialista Democrático (Humberto Primo y Brown, en pleno centro de Quilmes).

Logra hacerlo porque el comité no estaba a nombre del partido, sino a nombre de un viejo dirigente que había fallecido (Manuel Cañás).

A esa altura, los rumores indicaban que el ex diputado Jorge Rivas había iniciado un juicio para que devuelvan el local.

  En 2011 fue candidata a diputada nacional (en el octavo lugar) del Frente Sur, que comandaba Pino Solanas. Todos recuerdan que en aquella elección, Juan Albaytero, que iba como candidato a intendente, sacó casi el doble de votos que la lista de diputados en la que estaba su socia política.

  En 2016 misteriosamente aparece al lado de Elisa Carrió luego de haber denostado a “Cambiemos” públicamente por donde pudo. En la Coalición Cívica de Quilmes no la querían, a tal punto que ella se identificaba como “Espacio Carrió”. Ya por ese entonces le hizo varias denuncias al gobierno de Martiniano Molina, donde perdió todas, generando mucho malestar en los militantes de la CC, a tal punto que quienes habían sido concejales de ese sector (Diego Buffone y Mario Sahagún) se fueron de ese partido, al igual que Jorgelina Kos Grabar, también concejal en la lista de Molina, pero que siempre que pudo buscó diferenciarse de Frade.

  Afínales del año pasado y a dedo, Carrió la puso como presidenta del partido en Quilmes, con la oposición de la gente que histó-ricamente militó en ese partido en el distrito.

  En las elecciones del 2019 la gente de Juntos para el Cambio le pidió que fiscalizara ya que era candidata a diputada. Apenas juntó gente para una escuela.