Hace un año y medio que el Foro Regional en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente interpuso una acción de recomposición ambiental y medida cautelar para detener la devastación de flora y fauna que se está llevando adelante en Puerto Nizuc en Hudson, y tras idas y vueltas, la Cámara de Apelaciones resolvió hacer lugar a la medida cautelar y ordenó a los demandados –la empresa, la Municipalidad y la Provincia de Bueno Aires- la inmediata suspensión del desmonte, movimiento de suelos, desmalezamiento, construcciones, rellenos y cualquier otra acción de similares características susceptibles de provocar la afectación del ambiente.

Los ambientalistas denuncian que luego de más de 20 días la orden no se cumplió debido a la lentitud de la Justicia que no convocó a los actores a notificarse de la resolución. Mientras tanto las máquinas demalezadoras, retroexcavadoras y otras siguen trabajando a destajo en este barrio cerrado que será para muy pocos pero que afectan el ambiente de todos.

Esta lentitud judicial (¿?) se produce en momentos que a escasos metros de Puerto Nizuc iniciaron las obras para la construcción del cuarto barrio del emprendimiento Pueblos del Plata, que lleva el nombre de Elcano y que fueron interrumpidas por decreto municipal.

En el lugar denuncian se realizan enormes movimientos de tierra que han vuelto a perforar la napa de agua y sus efectos iniciaron una amenaza cierta para los apenas 100/150 metros de bosque que aún resiste y que además lucha contra la existencia de un paredón que impide el ingreso del agua dulce del río.

“En estos dos hechos se pueden ver la complicidad de las autoridades y la Justicia que siempre están a favor de los más poderosos y en contra de los intereses de las enormes mayorías populares, permitiendo la devastación de ecosistemas fundamentales para la vida y bienestar de las personas, en pos del lucro económico”, explicaron.

Al finalizar, los ambientalistas volvieron a reclamar la declaración de reserva natural y ley de humedales. “Para quienes aún preguntan por qué peleamos por la ley de humedales consensuadas por cientos de organizaciones sociales, ambientales y académicas aquí está la respuesta: contar con una herramienta más (aunque todas las leyes surgidas de este sistema sean insuficientes) para luchar en salvaguarda de esta riquísima biodiversidad, de estos bienes comunes que se apropian ilegalmente los hijos del poder real”, afirmaron.