En el pico de la primer ola de Covid19, la Provincia puso en marcha una planta de oxígeno gaseoso en el hospital ‘Isidoro Iriarte’ de Quilmes, que permitió proveer de este insumo esencial a los afectados por coronavirus y otras enfermedades respiratorias. La máquina, instalada hace 20 años y en desuso, genera ahora 200 tubos mensuales de 6 metros cúbicos cada uno, pero tiene una capacidad para producir 16 mil m3 y abastecer toda la Región Sanitaria VI.
“Este proyecto significa un beneficio importante para todo los hospitales; porque todo lo que se ahorra se destina a otros insumos fundamentales para la atención de pacientes”, afirmó el titular de la cartera sanitaria, Daniel Gollan. Y, en el caso de la planta de Quilmes, dijo que esto “fue posible gracias a un trabajo conjunto con el Municipio que abastecerá las necesidades de oxígeno de todos los establecimientos de la Región VI”.
Por su parte, el director ejecutivo del nosocomio bonaerense, Juan Manuel Fragomeno, contó que en la actualidad además del uso propio que se realiza, que es de alrededor de 140 tubos mensuales, se le entrega oxígeno gaseoso al hospital municipal “Eduardo Oller” de Solano, a la UPA 17 de Quilmes, al Municipio y a algunos pacientes domiciliarios, e hizo hincapié en el ahorro sanitario que esto genera al detallar que “un tubo producido por el hospital sale 5 veces menos de lo que saldría comprarlo en el mercado”.
La planta tiene capacidad para producir 16 mil m3 de oxígeno gaseoso mensual, es decir que en una segunda etapa de este proyecto, podrá llenar más de 2.000 tubos de 6 metros cúbicos al mes y permitirá abastecer, sin necesidad de salir comprar afuera del sistema de salud público, a otros hospitales de la región sanitaria VI y a los pacientes respiratorios que requieran oxígeno en sus domicilios.