En medio de la visita de Patricia Bullrich a Quilmes de este miércoles a la mañana, hubo un impasse, donde tanto Martiniano Molina como parte de su equipo tomaron un café y charlaron. Fue en el patio trasero del coqueto Bar Philomena del centro quilmeño. A la derecha del ex Intendente se sentó Bullrich, en una de las puntas, la candidata a diputada nacional, Maru Sotolano (casi segura futura legisladora); también hubo otros miembros tanto del equipo local y visitante sentados en la mesa, que a esa hora de la mañana acaparó la atención del resto de los clientes.
Hubo, entre todos, un asistente sentado en la mesa que llamó la atención porque pocos sabían de quien se trataba. Se trata de Facundo Delfino, un joven de 22 años oriundo de San Francisco Solano, quien hace poco comenzó a militar muy fuertemente de la mano de Martiniano Molina y Guillermo Galetto. Delfino estudia para ser martillero público nacional, además de ser comerciante, dueño de un comercio de electrodomésticos en el oeste quilmeño, y más allá de su pasión “por la política y que el futuro de Quilmes sea mejor para todos”, en el lugar que me toque estar”, como dijo, él sigue atendiendo dedicadamente el negocio familiar.