Por Emanuel González Santalla, senador provincial electo y jefe de campaña de Mayra Mendoza, intendenta electa de Quilmes

El 27 de octubre Mayra Mendoza se convirtió en la intendenta más votada en la historia de Quilmes y en la primera mujer Intendenta de la Ciudad desde la primera elección municipal en 1855. Pero sobre todo, la noche del 27 de octubre Mayra se convirtió en la gran oportunidad para iniciar el proceso de transformación que Quilmes necesita.
Por distintas razones, esta pareciera ser la gran posibilidad que se ha abierto en la historia de Quilmes para sentar las bases fundacionales de un proyecto de ciudad para las próximas décadas. Los últimos 4 años de políticas de ajuste neoliberal que generaron desocupación y hambre en todo el país, dejan al distrito en medio de una crisis social y laboral que obliga a la dirigencia política a actuar con enorme responsabilidad.
La consolidación del Frente de Todos a nivel nacional y la madurez demostrada por la militancia peronista durante la campaña de las PASO en lo local, marca a las claras que ya no hay lugar para internismos inconducentes ni para quienes pretendan poner las diferencias de nombres por sobre las necesidades de la gente. Hacia delante, el gran desafío será entonces, que nunca más nos una el espanto del neoliberalismo, para consolidar una unidad que tenga sustento en un proyecto político reparador y transformador para las grandes mayorías.
En cada recorrida que Mayra llevó adelante en los barrio de la ciudad se podía ver la frustración y el dolor de los vecinos y las vecinas, pero también se podía ver, y cada vez más, la esperanza y la expectativa que se fue generando en los quilmeños, incluso en los más postergados, sobre todo, en los más postergados, y esa fue la esperanza que se impuso en las urnas del 27 de octubre. A partir del 10 de diciembre será tarea de todos y todas quienes formamos parte de este proyecto político estar a la altura de las demandas y de los sueños de esos miles que esperan desde siempre.
Mayra ha dicho que de la misma forma que se realizó la campaña se gobernará el municipio. Creyendo en el valor de la palabra y no prometiendo aquello que no se puede cumplir, priorizando recorrer las calles y no los estudios de televisión, construyendo un gobierno participativo, una gestión cerca de la gente, de funcionarios que caminen, escuchen y resuelvan los problemas junto a los vecinos y las vecinas de cada barrio. Habrá que romper la inercia de la impotencia, recuperar la autoestima y poner a andar, con trabajo y solidaridad, la transformación profunda de la ciudad.
Hay una oportunidad para la Argentina, para la Provincia y para Quilmes, todavía se escuchan las palabras de Néstor: “Por mandato popular, por comprensión histórica y por decisión política esta es la oportunidad de la transformación, del cambio moral y cultural que demanda la hora”.