La periodista quilmeña, Vanesa Yanina Cerone, acaba de editar su primer libro “Cita con Videla”, donde plasma en el papel su encuentro con el dictador cuando era estudiante de periodismo. Lo entrevistó en su domicilio, y también en diferentes cárceles donde estuvo.
Un relato apasionado que Agustina Kampfer narra así parte de su prólogo:
“¿Qué mejor momento para lanzarse a aguas pantanosas que cuando el impulso impera sobre los recaudos?
¿Cuántas veces hay que contar has-ta cien para no estallar de ira cuando se tiene a un genocida enfrente?
¿Cuánta medicación hay que tomar para controlar el efecto nauseabundo de la cercanía de un hombre tan repugnante como Jorge Rafael Videla?
Vanessa Cerone pudo con toda esa carga: sintió en su pecho el dolor de una Argentina que todavía sangra y, sin poner en pausa un solo segundo sus férreas convicciones, enfrentó cara a cara a uno de los redactores de las páginas más oscuras del pasado argentino reciente…
¿Por qué el hombre más odiado de Argentina, tal como ella lo llama, tal como merece ser denominado, accedió a su encuentro? ¿Cómo habrá captado la atención del criminal para que todo esto fuera posible? …
En esta publicación quedan expuestos detalles de la vida de este perpetrador: el departamento en Colegiales en el que cumplió su condena de arresto domiciliario (previo a la celda común en la que encontró la muerte), la defensa ciega de su esposa y madre de sus siete hijos (ella lo conoció cuando tenía apenas quince años), su devoción religiosa, su preocupación por la opinión pública, la naturalidad con la que se refería a las atrocidades de su gobierno de facto y, por último, su ausencia total de arrepentimiento. En lo político, su competencia perversa con Emilio Massera, su amistad con el periodista Bernardo Neustadt, su desprecio por el matrimonio Kirchner y su apatía por Mirtha Legrand…
Conozco a Vanessa desde hace varios años, sé de la pasión que le despiertan nuestro país, la política, la militancia, el prójimo, la vida misma… Y puedo imaginarla allí, errando el botón correcto frente al portero eléctrico del dictador, conteniendo el llanto y el asco, decidida a preguntar, a escuchar y a escribir. Ascensor arriba, el horror y el principio de las páginas que siguen.
Argentina no olvida ni perdona. Son 30.000″.
Si bien el libro ya está en la calle, Cerone presentará públicamente su libro en marzo.