Entrarán en vigencia a partir del 1º de septiembre. Lo definió la Dirección General de Cultura y Educación, tras el acuerdo alcanzado en el Consejo Federal de Educación. Se fundamenta en el descenso sostenido de casos.

“El conjunto del sistema educativo bonaerense y, en especial, quienes cotidianamente habitan las instituciones educativas, demuestran cada día un enorme compromiso con el cumplimiento de las pautas de cuidado contribuyendo para que las escuelas sean un lugar seguro para la mitigación de riesgos”, explicó sobre el inicio de esta nueva etapa de presencialidad cuidada, la titular de la cartera educativa de la provincia, Agustina Vila.

“La mejora en los indicadores epidemiológicos junto al avance en la campaña de vacunación nos permiten aplicar en forma responsable nuevas instancias que continúen fortaleciendo la presencia cuidada en las aulas y garantizando el derecho social a la Educación y a la Salud”, finalizó.

En todas las escuelas bonaerenses se mantienen las medidas establecidas por el Plan Jurisdiccional para el regreso seguro a las clases presenciales. De esta manera, continúa siendo obligatorio el uso de tapaboca por parte de la comunidad educativa durante toda la jornada, la ventilación adecuada permanente de las aulas y espacios comunes, la distancia mínima de dos metros con las y los docentes, la higiene personal y la limpieza y desinfección de los espacios físicos, el ingreso y egreso escalonado y la distancia de dos metros entre los diferentes grupos de estudiantes en los espacios comunes. La actualización del distanciamiento social de referencia dentro del aula tendrá vigencia siempre que se mantenga la situación epidemiológica actual.