Los trabajadores de la agrupación Naranja Petrolera Nacional, cuyos referentes son Gustavo Michel y Fernando Luna, reinstalados a sus puestos luego de una larga lucha contra la patronal, denunciaron al Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Avellaneda (Spygpa) de utilizar prácticas antisindicales y antidemocráticas para evitar que los trabajadores de la refinería de Dock Sud puedan presentarse en la elección de delegados. El comunicado completo.
“En Shell, nuevo fraude del sindicato petrolero de Avellaneda (Spygpa)
Nuevamente el Sindicato Petróleo y Gas Privado de Avellaneda (Spygpa) utiliza prácticas antisindicales y antidemocráticas para evitar que los trabajadores de Shell podamos ejercer nuestro derecho a presentarnos y elegir libremente nuestros delegados. El día 5 de septiembre, encontramos escondido en un rincón del vestuario la convocatoria a elecciones. El comunicado tiene fecha del 30 agosto, sin embargo fue puesto en el vestuario a menos de 48 horas del cierre de presentación de listas.
A su vez, la comisión interna hoy funciona como una oficina más de Recursos Humanos de la empresa. Por este motivo no da niguna garantía para elecciones limpias y es cómplice de la persecución por parte de la empresa a los compañeros que quieren defender nuestros derechos.
Los antecedentes de estas prácticas se remontan desde el 2012. Ese año fue proscripta la lista Naranja con argumentos que fueron rechazados en el Ministerio de Trabajo y confirmados por la Cámara 6 de Apelaciones del Trabajo. En el año 2014, Shell despidió a trabajadores que fueron candidatos y activistas que defendían los derechos laborales y también de las mujeres dentro de la empresa. En aquellas elecciones se presentó una sola lista, la oficialista. En 2016, el sindicato cerró sus puertas para impedir la presentación de cualquier otra lista y el día de la elección ingresó con una patota a la refinería de Dock Sud. Se trata de un acuerdo explcíito entre la conducción del sindicato, la comisión interna fraudulenta y la empresa Shell.
Este año, la justicia confirmó en el fallo de reinstalación del Juzgado N°39 la acusación a la empresa por prácticas desleales, ya que se probó que los despidos ocurridos en el 2014 fueron realizados para impedir la presentación como candidatos.
Esta situación se desarrolla en el marco de un saqueo nacional del gobierno de Macri, el FMI y los gobernadores, en el cual las petroleras están llevándose fortunas a costa de la pobreza y el empeoramiento de las condiciones de vida del pueblo trabajador. Mientras que el precio de la nafta dolarizado produce la inflación que se traslada en el encarecimiento de los alimentos. En Shell estamos en un período de transición (tras la venta al Grupo Raizen) bajo el mando de Teófilo Lacroze, quien dijo a los medios que el salario petrolero es muy alto.
La realidad de los trabajadores es que nuestro salario se devalúa permanente, con una paritaria en cuotas del 15% y luego un 5% tardío que lejos queda de una inflación estimada del 40%, para trabajadores que dejan su vida en los turnos rotativos. Mientras tanto las ganancias de la empresa crecen junto con el valor del dólar, desde el precio del combustible del mercado interno hasta la ganancia de los productos exportados.
El sindicato durante años, con Aranguren como CEO de la empresa y como Ministro de Energía, nunca realizó una medida que no solo vaya a favor de los trabajadores sino que también no afecte el negociado de las empresas energéticas que giran millones al exterior. El sindicato de Avellaneda bajo la conducción de Mario Lavia, es un engranaje más de las burocracias sindicales que garantizan el ajuste y las ganancias de las empresas a costa de los trabajadores.
Desde la agrupación Naranja Petrolera Nacional repudiamos estas prácticas. Por esto vamos a impugnar estas elecciones antidemocráticas y antisindicales. Exigimos elecciones limpias, sin persecuciones, y en tiempo y forma.