Viviana Vilchez, responsable del SAE

Viviana Vilchez, responsable del SAE

“Hace tres días que traen estos mismos sanguches a la escuela, y los chicos no lo comen”, le dijo el viernes pasado una maestra a El Suburbano. No da su nombre por miedo, pero acerca fotos. La escuela es la secundaria 18 de Solano, un lugar donde concurren en su mayoría alumnos que vienen de familias muy humildes.
El dato aceleró los tiempos de un informe que hace meses venimos armando y contando desde El Suburbano, a veces a cuentagotas por la magnitud, sumado al estricto celo que -por muchos momentos- muestran las directoras de las escuelas, más al hermetismo y al bloqueo que impuso en lo local la directora del SAE, Viviana Vilchez, oriunda de Arturo Seguí, pero trabajando en un territorio desconocido para ella: Quilmes. Debido al “boludeo” al que los tiene acostumbrados la funcionaria foránea, como define el titular de ATE Quilmes, Claudio Arévalo, varios son los sectores que podrían abandonar la mesa de negociaciones “ya que nunca resolvieron nada; antes por lo menos le tocábamos el bombo en el Consejo Escolar y algo mejoraban”.
El cuestionado Grupo L y sus brazos societarios, fuerte en varios distritos y multidenunciado por gremios y dirigentes de distintos colores políticos, sigue al frente del monopolio de la comida en las escuelas públicas del Conurbano y la Provincia. Quilmes no es la excepción. Varios gremios como ATE le vienen pidiendo hace tiempo a Vilchez, con justa razón, que los proveedores sean del distrito.
¿Por qué Arévalo?
– Sucede que muchas veces traen la

comida en mal estado, no alcanza, y tienen que esperar que se la lleven a Ciudadela y la vuelvan

a traer. Esas tres horas que tardan, significa que los pibes ya no comen.
Pero no todo es mala calidad, la situación se agrava ya que la comida no alcanza para todos los alumnos. Quilmes necesitaría un 30% más de cupos, que se lo vienen pidiendo a Vilchez pero sin ninguna respuesta positiva. Cupos que paga la Provincia mediante giros que le manda al Municipio.

Críticas al SAE, palos al Grupo L, y los gremios a punto de abandonar la mesa de negociaciones

– ¿Cómo ven hasta ahora el cambio en el SAE?
– Los primeros dos meses parecía que empezaba un cambio favorable en la distribución de alimentos para las escuelas, la propia Viviana Vilches vino a ATE a escuchar a nuestros compañeros, cocineros y ayudantes de cocina y logramos sacar algunos proveedores que históricamente hicieron negocios con el alimento de los niños. Pero cuando la nueva distribución estuvo firme, todo volvió para atrás. La mercadería bajó la calidad y empezaron a llegar alimentos en mal estado. Se sacaron a todos los proveedores locales y emergió un nuevo grupo monopólico: el Grupo L, que tiene variar firmas y maneja casi el 70% del servicio alimentario escolar.
– ¿Que dicen las directoras de las escuelas?
– Tenemos una cantidad de casos registrados de maltrato hacia las directoras que se quejan y sobre todo a las que hacen actas contra los proveedores. El maltrato y a veces apriete es por parte del SAE. Lo denunciamos en la Comisión de emergencia Primero las Escuelas. Pero no tuvimos ningún avance. Por otro lado, hay una bajada muy fuerte de la jefatura distrital para que no se metan los directivos en éstos temas.
– ¿Tienen denuncias concretas, ya sea por mala calidad o falta de cupos?
– Tenemos decenas de denuncias presentadas tanto por la calidad de los alimentos como por el 30% de falta de cupos en el distrito, que significa miles de niños que no reciben alimento diariamente.
– ¿Cual es la opinión que tienen con el Grupo L y toda su maraña de empresas que responden a los mismos intereses?
– El Grupo L es una empresa de fuertes vínculos y lazos políticos con Cambiemos, provenientes de la ciudad autónoma de Buenos Aires y que se ha extendido en todo el nivel provincial. En cada municipio que el SAE fue municipalizado, apareció este grupo como empresa hegemónica en la distribución de alimentos. El Grupo L se divide en varias firmas, porque no puede tener tanto porcentaje una sola firma. En Quilmes, se dividen en Grupo L, X 15, Taylem, Blue Catering, y tiene casi el 70% de las escuelas de Quilmes. Además de las escuelas, el municipio le dió otros centros claves en la distribución, cómo el hospital Oller de Solano. Ya presentamos por todos los medios el pedido para que retiren éste grupo monopólico y destapen sus negocios en el distrito, pero por supuesto todos hacen oídos sordos, porque el negocio que se hace con la comida de nuestros chicos es muy grande y llega a todos los rincones.