Vecinos de Bernal y Don Bosco se cansaron de tanto raterío y abandono en los alrededores de las vías del ferrocarril. Se quejan de la invasión de ratas que hay en la zona y la mugre que deja la concesionaria en diversos puntos de la extensión de la línea. Aseguran que realizaron numerosos reclamos en el Roca, como en la delegación municipal. Resultado: todos miran para otro lado y nadie se hace cargo.