Calzoni: “Tengo que lograr que se construya otro liderazgo que le permita a la Universidad dar un salto de calidad”

A semanas de cumplir 10 años de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), El Suburbano entrevistó al rector Jorge Calzoni, quien recordó los inicios de la Casa de Altos Estudios, su crecimiento, y proyectó el futuro de la Universidad.

-¿Se cumplen 10 años de la UNDAV, qué significado tiene en vos este crecimiento dado que estás desde el inicio de su creación?

-Es un orgullo. Logramos una universidad que está consolidada, no solamente en el sistema universitario argentino, sino internacionalmente. En muchos lugares nos dicen que parecen mucho más de 10 años, por el desarrollo logrado. A nivel académico se logró un desarrollo e innovación curricular interesante. Con una gestión que tratamos que sea siempre profesional, con recursos, con mucha gente joven que se va preparando. Nuestra fecha que hemos definido como fundante es el 18 de Junio que fue el primer acto administrativo que hizo la universidad. Y en ese marco estamos trabajando en la realización de varios actos que veremos cómo se desarrollará el coronavirus para poder realizarlos (muestras fotográficas, videos, actividades de cada departamento, entre otros).

-¿Viendo el ahora y mirando hacia atrás, que te pasa por la cabeza?

-Un montón de cosas. Nadie tiene experiencia en la construcción de una universidad, se va construyendo. Tengo una maestría en gestión de educación superior, no es que empecé acá. Uno va construyendo, y me queda la tranquilidad que hicimos una construcción colectiva en serio. No fue una construcción vertical. Yo lideré ese proceso, pero en un marco en el que todos son parte. Los graduados sienten una identidad con la Universidad que es fantástico, y eso me llena de orgullo. Pensá que empezamos cinco en una oficina alquilada y a las semanas éramos 15, y no teníamos como pagar. Y a los dos meses trabajaba gente en carreras, otros en las áreas, salimos a caminar por las escuelas a ofrecer una universidad que no existía. Y hoy tenemos una Universidad que tiene un proyecto institucional acreditado. Veo mucha satisfacción cuando veo a atrás. Hay muchos intendentes que ven que ha sido la creación más impactante desde el ’83 para acá. Desde lo físico, hasta lo simbólico y educativo. Vamos a dejar una huella importante.

-¿Esta huella tiene que ver con la distribución de las sedes?

-El proyecto original iba a hacer en un predio de cinco hectáreas en la costa. Hoy tenemos 108 aulas y no nos alcanza. Entre noche y día tenemos 350 aulas, y no alcanzan. (N. de la R.: A parte de las numerosas sedes distribuidas en distintas localidades de Avellaneda se encuentra) La escuela de Villa Azul le cambió la vida a los vecinos. Es una escuela innovadora. Y supongo que de los chicos que se reciban van a continuar sorprendiéndonos. Aprender haciendo. Formamos maestro mayor de obras y aprenden haciendo. Se aprende por proyecto y no por asignatura. Es un concepto distinto.

-¿Cómo proyectan el futuro de la Universidad?

-Nosotros tenemos un plan estratégico. En lo personal creo que tengo que iniciar una transición para la última puntada para que la Universidad funcione bien para cuando no esté. No quiere decir que no pueda seguir estando en la Universidad, quizás en otro rol. Creo que tengo que salir de la zona de confort y sacar a todos de la zona de confort. Los liderazgos no se transfieren, los liderazgos se construyen. Entonces tengo que lograr que se construya otro liderazgo que le permita a la Universidad dar un salto de calidad. Me veo trabajando de acá al 2023 en eso.

-¿Estás contento?

-La verdad que sí. Estoy conforme. Cuando miro para atrás estoy conforme y veo que hay muchas cosas por hacer, por eso me entusiasma el tiempo que pueda seguir. No tengo una restricción de mandato, pero eso me da más responsabilidad, porque me la tengo que autoimponer. yo no tengo que equivocarme en eso, eso es lo que más me desvela. En algún momento pensé que iba a ser en el ’19, y la realidad que el macrismo me convenció que no era el momento, me convenció que iba a ser terrible para quien viniera. Ojalá pueda ser en el ’23. Tengo toda la intención.

-¿Qué le recomendarías al alumnado?

-Lo primero que hay una cuestión de identidad, se tienen que empoderar. La Universidad es de ellos, es pública. Sobre todo para aquellos que son primera generación de universitarios, por eso es importante que tiene que ser una universidad amigable. Hay poca tolerancia a la dificultad, al obstáculo. Siempre existió, pero me parece que ahora es más intensa esa situación, por eso hay que trabajar el equilibrio emocional, el autoestima. Que tengan conciencia que van a ser ciudadanos de ciudadanos. Nosotros tenemos el trabajo social comunitario que es de todas las carreras y disciplinas. Tiene varios efectos, tienen que ir al barrio y trabajar en la comunidad, ello implica que van a darse cuenta que ellos estudian en la universidad porque hay una comunidad que paga sus impuestos. Y a su vez que no todos pueden venir a la universidad y de favorecerse con lo que genera la Universidad.