Miles de cortes en el suministro eléctrico son provocados por la multidenunciada empresa. Con frío o con calor siempre falla algo y la padece el usurario

Desde hace días, numerosos barrios de la zona sur, muchísimos en Quilmes y Avellaneda, se quedaron sin energía eléctrica. Apagones que dejaron sin servicio a miles de usuarios que expresaban sus malestares en redes sociales y con piquetes en las calles, incluida la quema de gomas. Mientras tanto, se conocía otra sanción a Edesur por el pésimo servicio que presta.
Tal es la situación que se vive en estos días de gran frío en el Conurbano que motivó a cientos de usuarios a salir a las calles a reclamar por la falta del servicio, que se prolonga por dìas. Servicio que no se presta ante numerosas fallas que se produjeron en el sistema elèctrico, sumado a la no inversión de la multidenunciada Edesur.
El Caso Avellaneda
Ante los reiterados casos, cientos de usuarios se congregaron en las puertas de la oficina comercial de Avellaneda (Mitre al 600) para reclamar por la falta de respuesta ante los reiterados cortes. Otros, optaron por cortar las calles de sus barrios en reclamo de falta de servicio.
En Quilmes y en Ezpeleta hubo vecinos que padecieron la desidia de la multidenunciada Edesur por más de cinco días sin luz (ver aparte) y ante el absoluto silencio de la empresa.
Hay que destacar que en los últimos días hubo un promedio de usuarios afectados que variaban en la Región entre los 30 mil y los 55 mil, quienes sufrieron la desinversión de Edesur.
Mientras miles de usuarios padecían la falta de inversión, el ENRE multó a Edesur y Edenor por un total de 367,1 millones de pesos en concepto de sanciones por incumplimiento de las pautas de calidad del servicio registradas entre septiembre de 2017 y febrero de 2018. Eso se suma a otros 136.2 millones por resarcimientos por afectaciones extraordinarias de la prestación del servicio registradas entre marzo y agosto de 2017.
Suben, suben, no paran de subir
El valor de las tarifas energéticas no paran de subir. Los últimos incrementos produjeron, otra vez, un fuerte golpe al bolsillo de los usuarios, quienes -en muchos casos- se les suman los problemas generados por el pésimo servicio que brindan, como es el caso Edesur.
A partir de marzo pasado, la multidenunciada Edesur había incrementado su tarifa en un 70 por ciento con respecto a noviembre del pasado año. Incremento que se sumó al realizado en el 2016 y 2017.
Algo similar se produjo con las tarifas de Metrogas y AySA. Las subas no paran de realizarse y el malestar de los usuarios crece a medida que llegan las facturas de las empresas de servicios.
Lo más novedoso es el reclamo que las empresas de gas y energía realizan: Buscan aumentos dolarizados, por lo que las próximas subas serán de temerse. Incrementos que irían del 80% para el gas y del 60% para la luz.
De producirse estas nuevas subas, en el invierno podrían llegar facturas que oscilan entre el 80% y 100% respecto del año pasado, advierten los especialistas.
La otra cara de los aumentos se produce cuando los usuarios son intimados por su morosidad en los pagos. Afirman que aumento de entre el 25 y el 60 por ciento las notificaciones de deuda.
Situación que marca cómo afectan los incrementos dispuestos por el gobierno en los servicios públicos.