Sin dudarlo y cansada de la difamación, la senadora Lorena Petrovich intimó por carta documento a su ex empleada Gisela Montini a retractarse de sus numerosas declaraciones periodísticas. En propias palabras de Petrovich, Montini era “una excolaboradora” a la que no se le renovó su contrato, y a partir de ahí se la conoció públicamente. “No voy a permitir que este armado de falsedades sea utilizado por quienes buscan dañar a mi espacio a días de una elección crucial. Vaya “coincidencia”. Pueden, los que lo han ideado, estar conformes con el que me han ocasionado a mi, que ha sido inconmensurable. Con mi espacio político, no”, afirmó Petrovich.