En el denominado ‘Corredor Caseros”, el intendente Martiniano Molina, recorrió uno de los puntos del distrito elegidos para la instalación de 250 nuevas cámaras de seguridad para Quilmes, y destacó el avance de este programa municipal que apunta a reforzar la vigilancia callejera. En el lugar, el mandatario comunal dialogó con vecinos de la zona.
“Sobre la base de la información que arroja el mapa del delito hemos establecido un plan estratégico para la colocación de las 250 cámaras de vigilancia que adquirimos desde el Municipio y que se suman a las 450 ya instaladas en la ciudad”, explicó el jefe comunal.
A su vez, Molina afirmó que “la seguridad es un eje clave de nuestra gestión y contamos con el apoyo total de Provincia y Nación para implementar políticas preventivas tendientes a llevar tranquilidad a los quilmeños”.
Conectadas al Centro Único de Monitoreo, las cámaras son controladas las 24 horas los 365 días del año por los operadores, quienes trabajan en coordinación con la Policía y los servicios de emergencia para dar una respuesta rápida y efectiva ante una eventualidad.
En la intersección de Caseros y Gardel desembarcó, además, una torre de control de la Policía Bonaerense que posee una cabina blindada y está equipada con un sistema de cámara que filma 360º. Así, ofrece una vista panorámica con un alcance de hasta 500 metros.
Al respecto, el secretario de Seguridad y Ordenamiento Urbano, Denis Szafowal, aseguró que “tanto las cámaras como la torre generan un efecto disuasorio y dan tranquilidad a los vecinos”.