En Florencio Varela comenzó la vacunación de docentes y auxiliares, pero la desorganización municipal generó largas filas que se mantuvieron durante la tarde del viernes.

En Florencio Varela largas filas generaron el malestar de docentes y auxiliares que llegaron a la UPA N° 11 ubicada sobre la avenida Novak, para poder aplicarse la vacuna.

Tal fue la desorganización que a las 13 del viernes, recién se estaban vacunando a quienes habían llegado a la cola a las 10 de la mañana.

Una situación diferente se vive en Quilmes, donde la gestión de Mayra Mendoza mostró una óptima organización que es reconocida por los vecinos y funcionarios provinciales y nacionales.

Quilmes es modelo de vacunación

El Ministerio de Salud reconoció que hubo municipios más activos en la campaña de vacunación que otros. Destacan la gestión del distrito de Quilmes y cuestionan el letargo de otras comunas, como por ejemplo San Isidro. Hasta este sábado había 28.654 aplicaciones dadas en Quilmes y 13.823 en San Isidro.