Los macroinvertebrados, diatomeas y clorofila que se obtienen en los muestreos de arroyos de diferentes subcuencas y en el cauce principal del río se utilizan como descriptores bióticos para el diagnóstico de la calidad del agua, sedimento y hábitat.

Las especies que se estudian pertenecen al grupo de invertebrados con un tamaño mayor a medio milímetro (o 500 micrones) y son animales que, en su mayoría, se pueden ver a simple vista, sin la ayuda de un instrumento óptico. Los macroinvertebrados que hay en la Cuenca, en general, pertenecen a grandes grupos como moluscos, insectos y anélidos.

El estudio de macroinvertebrados consta de un muestreo a través de diferentes técnicas, que incluyen, por ejemplo, la utilización de dragas para tomar muestras de sedimento del fondo de los arroyos. Luego, en el laboratorio, se determinan las especies encontradas y se calculan diversos parámetros como diversidad, abundancia y equitatividad, lo cual sirve para caracterizar una comunidad de organismos determinada.

Además de los macroinvertebrados, el muestreo incluye el estudio de diatomeas (microalgas silíceas) y clorofila del fitoplancton. Las diatomeas se utilizan para medir el estado de eutrofización (enriquecimiento con nutrientes) y las consecuencias de la contaminación tóxica, mientras que la clorofila complementa el análisis del estado de eutrofización de los sistemas muestreados.

El trabajo se realiza en 21 estaciones de monitoreo a lo largo de diferentes arroyos de diferentes subcuencas, en Cuenca Baja, Media y Alta, y en el cauce principal del río Matanza Riachuelo. Estos lugares se repiten en las campañas año tras año para poder compararlos entre sí.

Este estudio es importante porque los macroinvertebrados y las diatomeas al igual que otros organismos, como los peces, son bioindicadores que nos dan información valiosa acerca del estado del ambiente. La utilización de estos descriptores bióticos permite diagnosticar la calidad ambiental de los sitios muestreados. La información generada resulta de utilidad para diseñar mejores medidas de control y gestión de los sitios relevados.

Este monitoreo se realiza articuladamente entre biólogos de ACUMAR e investigadoras e investigadores del Instituto de Limnología “Dr. Raúl A. Ringuelet”-ILPLA (CONICET-UNLP) de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.