Emilio Monzó eligió a la Tercera Sección Electoral y a Florencio Varela para desembarcar en la provincia de Buenos Aires con un espacio político propio dentro de Cambiemos. El se limitó a decir que “va a caminar la Provincia”. Sus “teloneros” deja-ron en claro que va por la gobernación, aun cuando eso significa una lucha interna con María Eugenia Vidal.
Monzó repartió papeles con sus presentadores. Ellos harían de ‘polis malos’, él de ‘poli bueno’. El primero en hablar fue el concejal varelense, Maxi Bondarenko. “Se cayó la muralla de hierro”, lanzó. Lo siguió el senador provincial Eduardo “Rulo” Schiavo: “Se terminó el cepo y empezó la política”. Todas son referencias claras al aislamiento que sufrió Monzó dentro de Cambiemos.
No parecía un acto convocado para resaltar la figura de un diputado que en pocos días deja su cargo y que no tiene otro para asumir. Se parecía más a una campaña. Mucho más cuando Schiavo instó a “dejar de importar gobernadores porteños”.
Desde el escenario invitaron a seguir un canto típico de cancha: “¡Hola Monzó! Monzó, ¿Qué tal cómo te va? ¡Hola Monzó! Monzó, ¿Qué tal cómo te va? ¡Esta es la provincia que tenés que gobernar!”. El colmado gimnasio techado del Club Nahuel se prendió enseguida.
Cuando le tocó hablar al tejedorense, el tono fue otro. Fue el que viene conformando su marca y su mayor activo: la conciliación. No criticó a nadie con nombre y apellido. Se limitó a decir que lamentaba que su “Cambiemos no haya cerrado la grieta”.
“Mi compromiso es recorrer la Provincia de acá al 2023 promoviendo el diálogo”, expresó. No podía faltar la reivindicación de la rosca. Y a partir de allí siguieron las palabras que más le gusta usar: consenso, diálogo, entendimiento, integración, y un sinfín de sinónimos.
El último en llegar al acto fue el ministro Rogelio Frigerio. Desde la primera hora estaban los diputados Nicolás Massot y Sergio Buil. Este último estará cargo de la fundación que inscribió el monzonismo para que sirva de think tank. Del ámbito local vio charlando con Monzó en la previa al presidente del HCD quilmeño, Juan Bernasconi.
También pudo observarse al diputado provincial y ex candidato a intendente lavagnista Fernando Pérez. Como él, varias caras conocidas de la política conurbana que ven en Monzó una figura de donde colgarse para enganchar algo en futuras elecciones.

Alejandro Zajac