Una catarata de denuncias por mala praxis comienzan a ser investigadas por la Justicia: Once nuevas denuncias fueron presentadas en sede judicial contra el Nuevo Sanatorio Berazategui, luego de que le amputaran la pierna equivocada a una jubilada. También se conoció que un cirujano es titular de una casa de sepelios.
Las denuncias fueron presentadas ante la Unidad Fiscal de Instrucción Nº7 de Berazategui, a cargo de Karina Santolín.
Recordar que el primer caso que trascendió contra el Sanatorio Berazategui es el de Magdalena Leguizamón, de 66 años, a quien le amputaron la pierna equivocada. Hecho por el que están imputados por “lesiones culposas” el traumatólogo Gonzalo Cardozo y el cirujano Rafael Marino Rico.
Luego se conocieron los casos de Dionisia Caballero, de 64 años, quien el 4 de mayo pasado ingresó a la Clínica con una fractura de muñeca y fue operada con éxito, pero tras un paro cardíaco quedó en estado vegetativo y murió el 23 de junio, luego de una infección generalizada.
Mientras que Teresa Angilletta, de 71 años, falleció tras una intervención quirúrgica del píloro en la que, en lugar de desobstruirle ese conducto que comunica el estómago con el duodeno, le quitaron la vesícula.
Como dato, este medio supo que el cirujano Fernando Javier Palladino, quien está denunciado por mala praxis, era Jefe de la Morgue Policial de Ezpeleta, lugar en el que gestó una muy buena relación con propietarios de distintas funerarias de la Región. Y tras interesarle el negocio, logró que el ex dueño de la Cochera Camurri le alquilase el fondo de comercio para su explotación, hoy bajo el nombre de fantasía Cochería Central.