La Asamblea de la Unión Industrial de Quilmes (UIQ) de hoy, miércoles 18 de marzo, fue extremadamente fallida, y ahora se llevará a la justicia la impugnación del multidenunciado judicialmente, Horacio Castagnini, al frente de la UIQ por otro período. Detrás de todo, aparece la sombra de Ignacio Carpintero, jefe del Parque Industrial de Bernal Oeste, orquestando todo, aún con el peso de numerosas denuncias y sospechas.

Pero esta vez, la cosa parece  no ser como siempre…

PEDIDO DE SUSPENSIÓN DE ASAMBLEA POR CORONAVIRUS

En primera medida, numerosos industriales solicitaron -en vano- la suspensión de la asamblea por el estado de emergencia sanitaria ocasionado por el coronavirus, que son de público conocimiento. Sobre todo, teniendo en cuenta, que el rumor indicaba que algunos miembros de la comisión directiva de la UIQ habían regresaron hace pocos días de las zonas de riesgo, sin cumplir la cuarentena obligatoria vigente.

IMPUGNACIÓN DEL LLAMADO DE ASAMBLEA

A medida que transcurría la Asamblea, surgió la impugnación de la escribana Mariana Molinari y Leonardo García con poder de DEALER SA,, de Carlos Luchelli por cuanto la misma fue llamada por el presidente de la entidad, Horacio Castagnini, “quien no cumple con los requisitos establecidos en el estatuto, ya que el artículo 5, establece que pueden ser miembros de la unión en calidad de socios, cualquier persona física o jurídica que desarrolle actividad industrial en el Partido de Quilmes, y Castagnini lo hace en el partido de Brandsen”, tal como quedó sentado (Artículo 7)

Asimismo, desde la UIQ no habían llevado escribano

BALANCES BOCHADOS

Por último, la escribana y el representante de la firma DEALER SA, se pronunciaron enérgicamente en contra de la aprobación de los balances 2015 al 2019y en contra de lo actuado por la comisión directiva en el mismo período. Y adelantaron que en horas se presentarán en la Justicia para que Castagnini no asuma al frente de le Unión Industrial de Quilmes.