El viernes pasado se realizó la Charla-Debate sobre el Proyecto de Paseo Costero en Hudson que se propone llevar adelante el Gobierno municipal, y a diferencia de lo que sucedió en la Audiencia Pública del 26 de mayo, en esta oportunidad más de medio centenar de vecinos, profesionales, organizaciones sociales, ambientales y políticas pudimos expresar los distintos puntos de vistas, preguntar y encontrar respuestas a las inquietudes que fueron surgiendo respecto al proyecto municipal.
El debate, ayudado por profesionales de distintas disciplinas, concluyó que el Paseo Costero, tal cual está planteado es inviable y no responde a la premisa fundamental que es la necesidad de remediar el daño causado con la construcción del murallón y el camino costero.
El intercambio volvió arrojar la certeza que desde las autoridades municipales piensan en seguir protegiendo los barrios cerrados actuales y futuros y no en remediar y acondicionar la zona para proteger el bosque, permitirle su desarrollo y simultáneamente generar un espacio que pueda ser utilizado por los vecinos, siempre respetando la naturaleza.
La iniciativa realizada en conjunto por los 6 grupos convocantes: Preservando Hudson, Asamblea no a la entrega de la costa Quilmes-Avellaneda, Club de Observadores de Aves de Berazategui, Pará la mano, Asamblea Hoco en Defensa de los bosques y humedales de Hudson y el Foro en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente, abrió el camino para repetir la experiencia en distintas barriadas, escuelas y con grupos interesados en salvar la biodiversidad ribereña.

El encuentro demostró que sólo la toma de conciencia, organización y movilización popular para presionar a los organismos públicos y a la Justicia, nos permitirá alcanzar los objetivos planteados: Remediar la región, salvar el ecosistema regional, detener la construcción de barrios privados en zona roja, catalogado así por el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos y ratificado por la medida cautelar que paralizó la construcción del murallón- y conseguir un lugar digno para disfrutar la naturaleza, como necesidad humana y no como negocio político.