Pasan los años y pareciera que nada cambia. La multidenunciada papelera Smurfit-Kappa de Bernal vuelve a ser denunciada una vez más por los vecinos de la zona, quienes aseguran que la papelera sigue violando todas las leyes, y pone en peligro miles de vidas producto de su contaminación. Desechos que arroja -a través de un conducto ilegal- al Río de la Plata, a tan solo metros de la planta potabilizadora de AySA que provee agua potable a miles de vecinos de la Región. Catorce años después las imágenes son casi repetidas: La contaminación de las aguas del río continúan, como también los ruidos y el humo emanado por la multinacional en horarios nocturnos.
La imagen muestra cómo Smurfit Kappa sigue arrojando efluentes tóxicos al río por un canal cavado ilegalmente. Los lugareños vuelven a reiterar sus denuncias y brindan detalles de las manchas generadas que salen del canal clandestino sin tratamiento alguno, como si no pasara nada.
“Vecinos de Barrio Parque estamos denunciando a la papelera Smurfit-Kappa ante el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) debido a los intensos ruidos que emite la fábrica, especialmente durante la madrugada. Los invitamos a unirse al pedido, ya que además del ruido nos preocupan el tema de la contaminación. Ninguna autoridad gubernamental hasta ahora nos dio respuesta”, convoca una vecina de la zona, que por el momento no quiere dar a conocer su identidad.
En el 2006 desde las páginas de El Suburbano informábamos por primera vez cómo desde la planta fabril hasta algunos metros pasando la auto-pista Buenos Aires-La Plata, el recorrido de los efluentes se abre paso por cañerías de cemento de un grosor de 1,5 a 2 metros de diámetro. El resto del recorrido se realiza a cielo abierto, por el canal indicado hasta desembocar en las aguas del Río.
Esta situación, que tiñe las costas locales se encuadrarían en el artículo 7 de la ley 25.675; “la degradación o contaminación en recursos ambientales interjurisdiccionales”. Señalando además que con este hecho se está intoxicando un curso de agua que es límite internacional.
Otra de las denuncias vecinales son los ruidos, vibraciones, grandes cantidades de humo, daños edilicios y en la salud. Proliferación de ratas y alacranes; son parte de la interminable lista de reclamos contra de Smurfit-Kappa.

La historia de un procesamiento

Ante todo esto, a comienzo de 2017 se conoció que el máximo directivo de Smurfit-Kappa de Argentina SA, Carlos Julio Barrozi Mulki, afrontó cargos por “Contaminación y/o adulteración de aguas y suelo”, en el marco de una investigación por el vuelco de efluentes tóxicos a escasos metros de una toma de agua que AySA. Situación por la que la Sala I de la Cámara de Casación Federal confirmó el procesamiento del ejecutivo de la multinacional.
El tiempo pasó y nada cambió. La Justicia no avanzó y Smurfit-Kappa sigue haciendo de las suyas ante la sordera del Estado.