Apenas arrancado el día, muy temorano, numerosos ambulantes armaron sus puestos en la Peatonal Rivadavia e Yrigoyen de Quilmes Centro. Casi de inmediato, varios comerciantes históricos – que se ajusta a protocolo son abrir las puertas de sus locales- pusieron el grito en el cielo y llamaron a  la Subsecretaría de Fiscalización de la Municipalidad, la que con varios inspectores se hizo presente al rato y desalojó a los vendedores ilegales.