El gobierno nacional, a través del flamante secretario de Comercio Interior Roberto Feletti propuso un acuerdo de precios. A esta altura plantear la necesidad de que los alimentos dejen de aumentar no resiste el menor debate. Es una obligación para el gobierno nacional y un reclamo contundente de toda la sociedad. Sin embargo, la COPAL, encabezada por su vocero Daniel Funes de Rioja, quien además es el presidente de la Unión Industrial Argentina, se negó a ese acuerdo. Saldrá por decreto y fija el precio de más de 1.400 alimentos.   

El mercado de los alimentos y bebidas, a la postre el principal elemento para explicar la inflación total, está fuertemente concentrado y para cada rubro, entre dos y tres firmas acumulan el 90% del mercado. Posición dominante que les permite convertirse en amos y señores de los precios, que se elevan incluso por encima de los ya de por sí elevados índices inflacionarios.

Las empresas monopólicas de alimentos, ayudadas por los grandes medios que pertenecen al mismo bloque económico (representados por la entente UIA – AEA, y con La Nacion y Clarin como principales espadas) se encargaron de bloquear – en su sanción, en su tratamiento, en su reglamentación o en su cumplimiento efectivo – hace no tanto tiempo, la Ley de Góndolas– que entre otros aspectos, fijaba porcentajes para la producción alimenticia PYME y familiar, local y regional, social y popular (en cada súper o híper) mercado de más de 800 metros cuadrados.

Esa Ley (27.545) incluso era acompañada por sectores de la oposición. Por ejemplo Elisa Carrió había manifestado públicamente su acuerdo. Resultado: la aplicación de la Ley de Góndolas es hoy muy defectuosa.

Más acá en el tiempo, las mismas empresas monopólicas y sus medios masivos, fueron un solo puño para evitar que se vote la Ley de Etiquetado Frontal. Ley que funciona en Chile y Uruguay por citar solo dos ejemplos sin que ninguna empresa haya quebrado por tal motivo. Se trata simplemente de que los packagins (envoltorios) de los alimentos digan, de forma clara, que contenidos tiene cada alimento, para conocimiento y posterior elección de los consumidores. Pese a que los propios legisladores de la oposición habían presentado inicialmente el proyecto, no fue posible tratarlo.

Es bueno recordar que, en el último tiempo, las alimenticias vienen modificando cantidades y calidad de los alimentos, con la leche y los lácteos como ejemplo patente, para maximizar todavía más sus ganancias, cuestión que no está mal en sí. Pero, se trata indudablemente de políticas comerciales engañosas. Es un fraude literal, que los medios masivos no tienen la misma pasión en mostrar, en su afán por fustigar a “la política” y a los gobiernos que les disgustan.

Al mismo tiempo, desde diciembre de 2019 desde los gobiernos venimos incorporando iniciativas que los propios productores familiares, sociales y populares vienen construyendo en su autoactividad. En Quilmes, desde el municipio implementamos en plena pandemia “Compra en Red”, que pone a la venta de forma on line y en nodos, alimentos cooperativos y de producción social, de calidad y a mejor precio.

También se articulan con propuestas como “Mercado Federal Ambulante” del gobierno nacional y “Mercado Familiar” de la provincia de Buenos Aires. Comercializadoras de alimentos de producción popular y social. También las universidades públicas intervienen y articulan la comercialización popular. Claro que se trata de experiencias incipientes a mediano y largo plazo, a desarrollar en el camino de la disputa de mercados, más allá de los controles de precio, que aparecen como medidas de emergencia.

Es que, en la corta, ahora, la COPAL se pará de manos para obstruir el acuerdo de precios y el próximo paso es victimizarse y hacernos creer que ellos son los débiles en esta disputa. Ni por asomo. Se la llevan en pala y lo único que están disputando es llevarse cada vez más. El gobierno debe garantizar la mesa de lxs argentinos y hacer todo lo necesario para que el pueblo pueda acceder a los alimentos de forma razonable.

*Subsecretario de Economía Popular de Quilmes y candidato a diputado provincial FdT