Sin suerte, en el oeste quilmeño aún se busca la empresa que viene provocando un terrible daño ambiental en toda la zona, mientras la preocupación vecinal va en aumento. En la mañana de este jueves, nuevamente un olor nauseabundo y a óxido inundó el barrio y tiñó las aguas del arroyo San Francisco de rojo, “aunque los colores iban cambiando”, como señalaron los lugareños. Los principales barrios afectados son Km13, La Sarita, Cañada Gaete y la IAPI, donde cruza el cauce del agua, y los vecinos sospechan que la empresa contaminante está entre el puente de la calle La Rioja y el puente de 12 de octubre. Y no descartan movilizarse para pedir que no sigan arrojando efuentes tóxicos al arroyo.