El Concejo Deliberante de Quilmes mostró su preocupación por el cierre del edificio donde funcionaba la Defensoría del Pueblo de la ciudad. Hecho que se produjo días atrás y generó preocupación en los legisladores ante la acefalía reinante en el organismo.

A través de una minuta de comunicación, el edil kirchnerista Angel García mostró su preocupación. En su alocución explicó que luego de culminados los mandatos del Defensor y sus adjuntos, solo los empleados iban al lugar pero sin poder accionar en defensa de los vecinos por no tener la designación que desde hace tiempo debe definir el HCD.

Ante esta situación, García reclamó por la designación de los Defensores y afirmó que a Unidad Ciudadana le corresponde ocupar ese lugar. Algo que mete un poco más de presión a la negativa por parte del oficialismo de que el Defensor responda a esa fuerza política.

Posteriormente, García arremetió contra los boliches bailables, principalmente contra Buró por estar abierto en horarios no permitidos, como también a Kasike, Osiris, entre otros bailables de Calchaquí que violan la ordenanza municipal de la nocturnidad.

Por su parte, la edil Susana Cano pidió la intervención del Centro de Formación Profesional 403 ante el corte de energía y el robo de una bomba de agua, lo que no permite el buen dictado de clases.

Por último, el concejal Fabio Báez reclamó saber dónde se utilizan los adoquines que se están sacando de la obra del Triángulo de Bernal.

Sobre tablas, el cuerpo aprobó el emplazamiento del busto de Evita en Plaza Yapeyú; y el reclamo al Ferrocarril por la realización de la Estación Ezpeleta.