La normativa es clara: Está prohibida la instalación de antenas de telefonía celular frente, dentro de hospitales y centros de salud, o en sus adyacencias. Norma que el Sanatorio Trinidad de Quilmes viola con la antena ubicada en la terraza del edificio de internación, ubicado sobre la calle Carlos Pelegrini al 500.

La denuncia fue realizada por un grupo de vecinos a la Clínica privada ante el temor que estos artefactos generan en la comunidad, y por la violación a la normativa comunal. Sin dudarlo apuntaron a las autoridades del cuestionado Sanatorio Trinidad, quienes “toman sólo como un negocio el servicio de salud que pregonan brindar en bien de la sociedad”. Y advierten que la antena está colocada allí desde hace unos seis años aproximadamente.

Las imágenes tomadas por El Suburbano son contundentes. En la azotea del edificio de internación se encuentra una antena de telefonía celular violando todas las normas que rigen en el distrito.

En el 2008, el Concejo Deliberante sancionó la normativa Nº11028, la que estipula: Queda prohibida la instalación de estructuras portantes de antenas del tipo: estructura autosoportable, monopostes y mástiles con riendas en inmuebles ubicados frente o dentro de plazas, parques, hospitales, centros de salud y establecimientos educativos. Y destaca que debe estar a más de 400 metros de establecimientos educativos.

Inexplicable mutis del Sanatorio Trinidad

Ante esta situación ilegal, este medio buscó en reiteradas oportunidades comunicarse con las autoridades del Sanatorio Trinidad para que expliquen el por qué de la violación a la normativa que tiene vigencia desde el 2008.

Unos 20 llamados telefónicos y menajes en su página web y cuenta Facebook fueron realizados por parte de El Suburbano. Todos sin respuesta.

 

Más “antenas tóxicas” sin

habilitación y a escondidas

Horas atrás El Suburbano pudo registrar nuevas “antenas tóxicas”, tal como la han denominado los vecinos molerstos por la proliferación de las mismas, que no cuentan con ningún permisos o habilitación.

Esta última fue levantada en el tiempo récord de dos días por cuatro operarios, que al final del día eran pasados a buscar por una camioneta 4 x 4 a bordo de un señor que los levantaba de la vereda de la vivienda de República del Líbano entre Andrés Baranda y Marcelo T, de Alvear., de Quilmes Oeste (ver foto, misma antena desde distintos puntos).

Este medio quiso obtener, al menos, la palabra de alguno de los ope-rarios, pero no quisieron hablar, tampoco pudieron responder para quien trabajaban, y hasta negaron estar construyendo una antena de telefonìa en la terraza.

Al preguntársele a vecinos su parecer, ninguno conocía la existen-cia de semejante antena, prometiendo “ponerse al tanto” a la brevedad.

Antecedente QAC

Tal como sucedió con la antena trucha en el predio del QAC, que fue clausurada apenas se dio a conocer, aunque el juez de faltas Carlos Fariña todavía no haya dado la orden para que dejen de suministrarle electricidad, en este caso tendría que suceder lo mismo.