El escándalo que envuelve a las autoridades del Parque Industrial y Tecnológico de Quilmes (PITQ), no cesa. Este semana siguió con una dura carta documento enviada a la administradora del PITQ, Norma Sommadossi, donde -entre otros cuestionamientos- se le pide que “rinda cuentas y gastos ante la asamblea de propietarios, cómo se realizaron los mismos, en qué se realizó y quienes tomaron las decisiones para llevar a cabo los mismo”.
Las dudas sobre un gran agujero negro donde nadie da explicaciones está desde hace tiempo en la cabeza de la mayoría de los industriales y propietarios del Polo Industrial. Y desde la cúpula comandada por titular del área, Ignacio Carpintero, no hacen nada para aclarar.
“No hacerlo público sólo lleva a creer que tiene algo que ocultar, la invitamos a rendir los gastos y las cuentas en forma pública para que tomen conocimiento de los mismos todos los propietarios y no solo los que concurren a las asambleas”, le señalaron a Sommadossi, empleada de Carpintero y también apuntada por estos temas.Sigue sin dar señal alguna la administradora, y nosotros seguimos revisando las cuentas.
“En esta segunda entrega vamos a analizar el año 2019, a ver como les fue a los propietarios. Que poca suerte tuvieron los propietarios del parque, y cuanta suerte tuvieron los que cortan el pasto, los abogados personales de Carpintero, el Diario Perspectiva Sur, etcétera”, señalaron los empresarios, preguntándose “¿será que para tener suerte hay que ser amigo de Carpintero?”.