Tras vencerse el contrato de alquiler con el Círculo Universitario de Quilmes, la Defensoría del Pueblo de Quilmes fue mudada de la calle Paz a “un lugar desconocido”. Situación que generó varios inconvenientes, principalmente para los vecinos que necesitan del resguardo del Organismo, ya que se confirmó que no hay atención al público, tampoco telefónico, y estarían “trabajando” de manera remota por la pandemia. Los consultados señalaron que necesitan de un espacio cómodo para poder funcionar y que los mobiliarios están arrumbados en un espacio municipal. El tiempo deberá acomodar el funcionamiento del Organismo, mientras tanto se espera alguna información oficial del ombudsman Adrián Carrascal al respecto.