La política central que llevamos adelante como Mujeres Evita es la de "Las promotoras territoriales en prevención y acompañamiento a las violencias por razones de género". Las mujeres y diversidades nos formamos para acompañar las situaciones problemáticas en nuestros propios barrios. La organización comunitaria y barrial es muy importante porque a partir de allí las promotoras facilitan el acceso a las herramientas del Estado para poder acompañar un proceso de autonomía progresiva de las mujeres que se encuentran en diversas situaciones de violencias. En este sentido las promotoras bien sabemos que la salida es en comunidad, generando redes de contención y proponiendo en conjunto con esa persona que está atravesando tal situación.

Nuestra tarea como referentas sociales es reconocer y visibilizar el trabajo que realizamos las mujeres y diversidades en todos los barrios de Quilmes. Somos las que nos formamos y organizamos para acompañarnos unas a otras colectivamente, desde este lugar generamos acciones en lo concreto para problematizar y sensibilizar sobre los entramados del patriarcado que nos violenta. Esta tarea de cuidado y acompañamiento no está reconocida de forma institucional ni remunerada económicamente, hoy en día las promotoras y las trabajadoras del cuidado se encuentran en condiciones de mucha desigualdad.

En nuestros barrios las mujeres avanzan todos los días en organización popular y comunitaria, somos las que llevamos a cabo espacios de contención y cuidados comunitarios, las que se organizan el trabajo desde la economía popular, las que acompañan en el cuidado a las niñeces y las adolescencias, las que se ocupan de trabajar con personas en situación de consumo problemático, generando así múltiples tareas para tener una vida digna en cada parte del distrito.

Toda esta labor debería reconocerse como trabajo y ser remunerada económicamente a las promotoras que sostienen los lazos comunitarios y resuelven conflictos cotidianamente.

Desde la organización realizamos nuestras tareas a partir de un enfoque del transfeminismo popular donde lo valioso radica en la escucha activa, el conocimiento situado y la interseccionalidad de las problemáticas sociales. Las herramientas desde la educación popular fueron generando en conjunto estrategias que nos permiten emprender caminos hacia una vida digna y libre de violencias. La escucha activa que tenemos las promotoras se convierte en una herramienta fundamental para el abordaje de las violencias y concibe la problemática actual como multicausal e interseccional. El transfeminismo nos permite tener una visión mucho más compleja de las distintas situaciones de violencias y abordarlas con la complejidad que amerita cada situación.

Asimismo, celebramos todos los derechos que fuimos conquistando desde los feminismos: la creación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidades a nivel nacional y provincial; en nuestro distrito, el Centro de Atención a Mujeres y Diversidades que se encuentra en el mismo lugar donde se realizan las denuncias por violencias de género; el Centro Territorial “Isabel Pallamay”; y la descentralización de la Secretaría de Mujeres y Diversidades en distintos barrios quilmeños.

En síntesis, considero fundamental nombrar lo importante que son las referencias comunitarias para el acceso a las políticas públicas en los barrios. Las promotoras nos convertimos en actores fundamentales para acompañar y sostener todas estas políticas públicas de un Estado que ha tomado la agenda de los feminismos.

Gracias a estas conquistas, hemos podido saldar diversas discusiones y la sociedad empezó a comprender que las violencias de género son un problema de todas, todos y todes. Por ello, necesitamos que nuestra justicia esté a la altura del momento histórico en el cual nos encontramos. Es entonces, que este 3 dé junio en el marco de un nuevo NI UNA MENOS, seguimos exigiendo una reforma judicial feminista.
Por todo lo expuesto, considero que los feminismos fuimos y somos artífices de la unidad necesaria para poder seguir construyendo puentes en pos de una vida libre de violencias y la felicidad de nuestro pueblo.

Tamara González, responsable de Mujeres Evita Quilmes, directora de vinculación territorial en el Municipio de Quilmes.