(Gentileza PERIODICO EL PROGRESO) Miguel Sánchez Vázquez, el maestro pizzero cubano que desde hace 20 años se instaló en Berazategui, obtuvo el cuarto puesto en el Campeonato Panamericano de la Pizza. Deslumbró con varias preparaciones, entre ellas una con oro comestible.

El campeonato se dividió en cuatro grupos, de los cuales el denominado «de la muerte», por la calidad de sus competidores, fue el que le tocó a Miguel. "Presentamos una pizza 100% orgánica sin gluten y nos nombraron como los primeros en la historia del certamen en presentar una pizza de esas características, certificada, por supuesto".

La segunda pizza presentada fue una pizza en pala, la cual la decoró "con hongos, tomates secos, bechamel de roquefort y láminas de oro comestibles de 24 quílates", comenta Miguel, nacido en Cuba pero formado como pizzero en Berazategui: «"Me hice pizzero acá por necesidad", cuenta, y explica que comenzó a trabajar en La Reina, histórica pizzería de la ciudad cuyo dueño es su suegro: "Estuve 8 años y me hice maestro pizzero".

La Gran Final

En la competición participaron más de 200 maestros pizzeros de naciones como Estados Unidos, México, Cuba, Haití y Venezuela. También hubo representantes de Colombia, Perú, Paraguay, Brasil, Uruguay, Chile y Argentina.

Ya en la semifinal, los participantes debían preparar una pizza que representara a un país. Por eso, "como cubano, presenté una pizza inspirada en el mojito, que es el trago de mi país; lo hice desglosando químicamente el trago y trasladando eso a la pizza", explica Miguel. "Con esa pizza llegamos a la final, donde nos tocó preparar una con ingredientes sorpresa: en este caso leche, queso, peras y almendras; asique creamos una pizza con salsa bechamel que quedó en el cuarto puesto".

Para quienes quieran conocer las riquísimas pizzas que prepara Miguel y su esposa, pueden acercarse al Club Deportivo Berazategui, en calle 11 N° 4738 (frente a la comisaría 1°). El delivery se pide al 11-3838-2818 y pueden conocer más en sus redes sociales: