“Juntos somos imparables” o “la oposición debe llamarse a silencio después de gobernar 25 años”, fueron sólo una muestra de alguna de las frases que lanzó en la presentación de la lista de CAMBIEMOS en el Club El Porvenir de Quilmes, el intendente Martiniano Molina, quien va por la reelección como Intendente del distrito.

Con bombos y mucha alegría, el lugar elegido fue el mismo de las últimas veces, El Porvenir, que quizás por una cuestión de cábala fue otra vez epicentro del acto de ‘Junto’ Por El Cambio’ Quilmes para presentar a sus candidatos locales. Acto que fue encabezado por el intendente Martiniano Molina, quien nombró uno a uno los candidatos de esa lista, con la presencia de invitados provinciales y nacionales, como por ejemplo la senadora provincial, Lorena Petrovich, o el ministro Cristián Ritondo, primer candidato a diputado nacional, o el diputado provincial quilmeño, Guillermo Sánchez Sterli; los dos primeros acompañaron a Molina como oradores.

“Encontramos una ciudad abandonada y la estamos transformando”, afirmó Molina en el arranque de su presentación, en la que destacó las obras en áreas como salud, educación y seguridad, haciendo un gran hincapié en la obra pública, donde horas atrás habían inaugurado el asfalto 500.

“El estado se hacía presente cada dos años, con un pequeño maquillaje”, disparó y enumeró parte de las obras de sus tres años y medio de gestión.

A la dirigencia opositora les pidió “que se llamen a silencio”, y agregó que estuvieron  25  años sin dar soluciones al vecino. Tuvieron el tiempo y los recursos para hacer las cosas y no hicieron nada, eran todas mentiras. Llámense a silencio por la dignidad de nuestro pueblo; de una vez por toda tenemos que terminar con la mentira, vamos a seguir poniendo por delante la verdad, porque la verdad es el trabajo de todos los días”, por eso “esta transformación llegó para quedarse”.

Sobre las obras, dijo “quedan en Quilmes, y no se van en bolsillos de funcionarios, en bolsos, y se queda para siempre en nuestro distrito, para darle calidad de vida a los vecinos de Quilmes, y claro que el asfalto no se come, no sean brutos por favor, pero mejoramos el distrito en todos los aspectos”.

Mencionó el Metrobus de Calchaquí y Camino General Belgrano, tres bajo vías, el Parque Lineal de Don Bosco, entre otras obras que mencionó el Intendente… “Son más de 300 obras, una obra cada tres días”, lanzó.

Sobre la seguridad y las cámaras de seguridad, resaltó el Centro Único de Monitoreo (CUM), y dijo: “Cuando llegamos el Centro de Monitoreo era lamentable, había cientos de casos en Quilmes que no tenían resolución, hoy es un Centro Modelo. Acá las imágenes que se toman ante cada delito que se comete están a disposición de la justicia, no se esconden las imágenes. No tenemos connivencia con delincuentes ni con narcotraficantes; como mínimo para que ello suceda hubo una mirada para el costado”.

El asfalto no se come y el Cocinero

Al volver a hacer mención a que “lógicamente el asfalto no se come”, Molina ironizó: “Se lo quieren decir a un cocinero que no comemos asfalto, y me quisieron ningunear por esta profesión por la que siento un gran orgullo que es dar alimento”

En ese tono, Molina se preguntó “¿Y saben por qué tenemos que estar enojados?” “porque se llevaron la vida de cientos de pibes argentinos, bonaerenses, por no haber hecho lo que tenían que hacer que era cuidarnos”.

“Van a tener que justificar todo lo que no hicieron, darle la cara al vecino, tuvieron el tiempo y los recursos, y nosotros lo hicimos eso en estos pocos años; y claro que falta, pero vamos por más…”, añadió Molina.

Al finalizar, Molina incentivó a la militancia: “La elección no está ganada, yo nunca jamás subestimo a nadie. Pero está muy claro la Argentina que ellos proponen, que es la Argentina de la mentira, la desidia, la sensación de inseguridad, la de menos pobres que Alemania…”.

Y remató: “Juntos somos imparables”.