Rellenar las dos cavas para ganar terrenos y convertirlo en un maravilloso negocio millonario, siempre fue la idea de la cúpula del Parque Industrial de Quilmes, que hoy comanda el empresario bicicletero, Nicolás Testa, pero que es una continuidad de la desastrosa gestión de Ignacio Carpintero.

Hubo varios intentos, pero ahora un grupo de u a veintena de entidades de Bernal Oeste pusieron el grito en el cielo y denuncian que ha comenzado co estos trabajos.

"Ayer -por el martes 24- recibimos información desde adentro del Parque Industrial del daño ambiental que están realizando los copropietarios del Polo en la reserva ecológica. Recordemos que la ordenanza del año 2008 prohíbe realizar descarga clandestina en los espejos de agua que hay en la zona, y vamos a hacer las denuncias correspondientes en todos los organismo municipales", dijo Ricardo Pavón, quien está al frente de numerosas entidades intermedias de la zona.

El Suburbano se contactó con Eva Mieri y a pedido de la funcionaria se le envió el material enviado por vecinos.

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