Cuando la Municipalidad de Quilmes, a través de agentes de Fiscalización llegaron en la tarde de este domingo al Club Defensores de La Floida encontraron unas 150 personas sin distanciamiento, pocos con barbijo, un buffet vendiendo alcohol, ya que se estaba levando a cabo un «Torneo Relampago de 7 contra 7», como señalaba la publicidad del evento.

Inmediatamente fue clausurado, con el dato que fue demorado el presidente de la institución por «violar las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introduccion ompropagación de ua pandemia», como marca el artículo 205 del Código Penal.

Cabe mencionar que en la inspección al Club intervino la funcionaria Alejandra Cordeiro, secretaria de la agencia de Fiscalización de Quilmes