ACUMAR comenzó su refacción y la construcción de una toma de a-gua que envíe el agua del Riachuelo a la estación. Luego de este trabajo, y con más de un año y diez meses fuera de servicio, los equipos que miden Temperatura, pH, Conductividad y Oxígeno Disuelto, además del nivel del río y nivel de agua subterránea freática y del acuífero Puelche, están nuevamente en funcionamiento. Ahora iniciaron una etapa de puesta en marcha y calibración de los equipos y revisión de su funcionamiento, hasta lograr la continuidad en una operación óptima y validada del registro de los distintos parámetros monitoreados. En una segunda etapa, funcionará también el registro de fósforo total, hidrocarburos totales, Demanda Química de Oxígeno, amonio y cromo.
Regatas Avellaneda es una estación de alta complejidad y forma parte de la red de Estaciones de Monitoreo Continuo y automático de la calidad y nivel del agua superficial (EMCs), la cual se completa con otras tres de mediana complejidad: la estación Cañuelas en la Cuenca Alta y las estaciones Ricchieri y Puente La Noria en Cuenca Media. Este tipo de monitoreo permite tener datos de forma permanente sobre la calidad del agua de la Cuenca Matanza Riachuelo porque reportan en tiempo real a la base de datos donde los parámetros son procesados y analiza-dos. Además, posibilita un control más exhaustivo, detectando cambios bruscos como los producidos por vertidos o por eventos meteorológicos extremos.
Los parámetros que se monitorean en las estaciones son temperatura, pH, conductividad y Oxígeno Disuelto, además del nivel del río y del agua subterránea. Para evaluar la interacción entre el agua del río (superficial) y el agua subterránea, cada una de las estaciones tiene instalados dos pozos (perforaciones): uno al freático-Pampeano y otro al acuífero Puelche, con sensores que permiten evaluar la relación entre los distintos niveles.
Esta información es revisada en los sistemas de ACUMAR, los cuales reciben la transmisión de los datos en vivo y con una aplicación en los celulares se valida lo registrado y se determinan anomalías o alertas que deben ser revisadas en campo, dando intervención al área de Fiscalización y Adecuación Ambiental.
El estudio de los resultados arrojados por las estaciones de monitoreo continuo de ACUMAR implica considerar las complejidades de la Cuenca como, por ejemplo, los ciclos de reflujo, con ingreso de agua del Río de la Plata, debido a las mareas y sudestadas, las precipitaciones y otras implicancias climáticas; los cambios en la temperatura del agua; y los vertidos de las urbanizaciones o de los establecimientos industriales.
En particular, para el caso del Oxígeno Disuelto (OD), la variabilidad registrada en valores de promedios diarios durante 2019 permite establecer, en una primera mirada, que este proceso de generación de oxígeno -que se da durante las horas de sol debido al proceso de fotosíntesis de las algas- tiene una mayor concentración de OD en el agua en la Cuenca Alta (Cañuelas) en comparación a las Cuencas Media y Baja.
El monitoreo continuo de la red de estaciones se complementa con las campañas trimestrales en la red de estaciones de monitoreo manual en las que se mide calidad de agua superficial y caudal y se toman muestras de sedimentos.
El seguimiento permanente que realiza la red de estaciones nos permite pasar de la “foto”, que nos brindan las tomas de muestras puntuales y estacionales de primavera-verano-otoño-invierno, a la “película” de lo que ocurre con la calidad del agua de la Cuenca a partir del monitoreo.