A comienzos de esta semana, los concejales y concejalas de Quilmes fuimos convocados a una reunión ampliada de la Comisión de Ambiente del HCD. En el marco de los pronósticos meteorológicos que auguran la posible llegada del fenómeno del “Super Niño” entre los últimos meses de este año y los primeros del próximo, fuimos informados detalladamente respecto del Programa de Formación en Emergencia Hídrica.
En el encuentro expusieron los secretarios de Obras Públicas, Cecilia Soler, y de Servicios Públicos, Sebastián García, además de sus respectivos subsecretarios, Ramiro Beltrani y Silvio Sarti.
Soler detalló el Plan Integral Hídrico, Social y Ambiental que la actual gestión municipal elaboró a instancias de la intendenta Mayra Mendoza. Este proyecto fue tomado como referencia por el Comité de la Cuenca que reúne a varios distritos aledaños (Perón, A. Brown, F. Varela, Berazategui y Avellaneda) con los que compartimos el lecho de los arroyos San Francisco y Las Piedras.
Se trata de un plan integral en torno a las inundaciones que propone una solución de fondo. En una síntesis apretada, la obra principal consiste en un ancho canal subterráneo que conecte el barrio El Sol, en Solano, con el Río de la Plata, corriendo por debajo de las avenidas Monteverde y Varela de nuestro distrito. Esta megainfraestructura aliviaría drásticamente el caudal de agua en los mencionados arroyos, evitando sus desbordes crónicos, que en Quilmes se sufren más porque somos la porción más baja de la cuenca.
Concretar estas obras hídricas es el mayor desafío de nuestro distrito, tal como lo ha expresado Mayra en reiteradas oportunidades. Este problema que afecta a miles de familias de nuestro distrito no se arregla con caprichos o berrinches. no hay solución mágica. Requiere financiamiento y concreción sostenida además de capacidad de gestión.
García por su parte, hizo un repaso del exhaustivo del trabajo cotidiano de limpieza de sedimentos y basura en los arroyos, el mantenimiento en zonas críticas y las medidas de prevención ante emergencias y crecidas. Acciones que son absolutamente necesarias, pero preventivas y parciales; de ninguna manera suficientes por sí solas.
Las consecuencias reales del "Super Niño" son difíciles de prever con exactitud. El programa que vamos a estar votando en la primera sesión ordinaria de septiembre apunta, justamente, a optimizar los recursos, las prácticas y los conocimientos que el Municipio viene desarrollando entre el conjunto de sus agentes y trabajadores. Paralelamente, es de suma importancia que los vecinos y vecinas estén al tanto de una situación climática que puede revestir un elevado riesgo.
Las inundaciones en Quilmes son un problema de larga data. El cambio climático - que el presidente de la Nación insiste en negar, pero la realidad confirma a diario - provoca que cada lluvia derive en tormenta, descargando enormes volúmenes de agua en lapsos de tiempo extremadamente cortos. Ante este escenario, no hay debate posible: sin obra pública de fondo e integral, no hay solución definitiva.
Una obra de esta magnitud requiere financiamiento externo, ya que involucra centenares de millones de dólares. Ese financiamiento internacional ya fue solicitado por el Gobierno provincial a la Nación. Sin embargo, fiel a su lógica de "obra pública cero" y de nulo endeudamiento para infraestructura, el Gobierno libertario lo niega sistemáticamente. Que la sufran los inundados.
Durante la reunión, los concejales opositores pudieron expresar sus opiniones y dudas. Algunos de ellos (como Buffone, Araujo y Goria), que ya habían sido funcionarios en gestiones anteriores e incluso en áreas cercanas a la temática, pidieron precisiones técnicas, proyecciones frente al fenómeno y ofrecieron honestamente ser parte de los operativos de contingencia. Por su parte, Sabrina Morguen, presidenta del bloque libertario, fue muy dura en su carácter de arquitecta al evaluar la presentación técnica de los funcionarios. Una postura debatible y seguramente exagerada, pero, en todo caso, acorde a su rol institucional.
A mi turno, tal como luego hice público en mis redes sociales, expresé preocupación por la actitud de ciertos sectores de la oposición. Es inadmisible que algunos concejales salgan a "festejar con videítos" cada vez que llueve en Quilmes y el agua sube. Pedí encarecidamente responsabilidad en la transmisión de la información que acabábamos de recibir: "No especulemos políticamente sobre algo que, en definitiva, es una tragedia para cada vecino al que le toca inundarse".
Lamentablemente, esa misma noche, la concejala Estefanía Albasetti - a quien obviamente hacía referencia en mi alocución - difundió un video con un tono catastrofista. Dijo que los vecinos de Quilmes iban a perder todos sus bienes, que se iban a inundar y que la culpa exclusiva era de la gestión municipal por "no hacer obras".
Con un estilo comunicativo actoral y oportunista - muy similar al que suelen utilizar figuras nacionales como Florencia Arietto o Leila Gianni -, la concejala logra quizás un impacto efímero en las redes, pero sigue demostrando su incapacidad para dar debates desde la seriedad que exige su rol de legisladora y representante del pueblo.
El cinismo es total: no aporta ni encamina ninguna solución, exige a nivel local obras que el presidente Javier Milei congeló en todo el país, mientras la Nación se endeuda otra vez por miles de millones para pagarle al FMI.
Si en verdad las consecuencias climáticas fueran tan graves como proyectan algunos diagnósticos para Quilmes y toda la región, el rol de la política - más allá de las ideas que cada uno defienda - debe ser el de estar ahí, al lado de la gente.
Debemos prever, prevenir y tender la mano frente a las consecuencias que ojalá no ocurran, dejando de lado, al menos por una vez, cualquier especulación electoral irresponsable. Estamos a tiempo.

*concejal, Fuerza Patria