
El caso, que inicialmente fue caratulado como averiguación de causales de muerte, dio un giro tras los resultados de la autopsia, que revelaron múltiples fracturas compatibles con una agresión violenta. Ante este escenario, la fiscalía recaratuló la causa como Homicidio y ordenó la intervención del Gabinete Táctico Operativo de la Comisaría Segunda.
La clave para el esclarecimiento fue el análisis de los registros del Centro de Emergencias Quilmes (CEQ) junto al relevamiento de cámaras particulares. A través de las imágenes aportadas por el sistema de monitoreo del Municipio de Quilmes, los investigadores lograron visualizar el momento del ataque e identificar el rostro del agresor. El seguimiento técnico permitió determinar que se trataba de un hombre de 37 años con domicilio en el Barrio Itatí.
Con la información obtenida, efectivos policiales desplegaron un operativo encubierto que permitió interceptar al sospechoso en la vía pública. Al momento de la aprehensión, los agentes constataron que el sujeto poseía manchas de sangre en uno de sus calzados, elemento que fue incautado para los peritajes correspondientes.
El detenido quedó a disposición de la justicia bajo los cargos de homicidio, dándose por esclarecido el hecho que conmocionó a la localidad de Bernal. La articulación permanente entre las fuerzas de seguridad y la infraestructura de monitoreo del Municipio de Quilmes resultó determinante para dar una respuesta inmediata y efectiva ante este suceso.