El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, alertó que la actividad económica de las Pymes manufactureras está atravesando “momentos de incertidumbre”, provocada por la heterogeneidad del impacto de las medidas de estabilización macroeconómica que el Gobierno impulsó, que afectaron al consumo y a la producción nacional. La pérdida de empleo en el sector privado, el cierre de fábricas, el crecimiento de las importaciones y el aumento de los costos de producción son las principales preocupaciones del corto y mediano plazo para el sector, que seguirá de cerca el impacto electoral en la economía real.

“La macroeconomía se estabilizó, pero las Pymes manufactureras seguimos en crisis de producción y pérdida de empleos. Estamos sufriendo los altibajos de una economía que no encuentra estabilidad para la producción nacional. Si bien es cierto que los precios se acomodaron, junto a otras variables macroeconómicas, para las fábricas los costos son inciertos y el consumo está aplanado en un piso que atenta contra las inversiones y la competitividad”, se quejó Rosato.

El presidente de IPA reclamó: “No sabemos qué va a pasar hacia adelante, porque el plan del Gobierno no es compartido con las Pymes y sólo vemos una actividad heterogénea, en donde día a día cierran fábricas y se pierden empleos. Necesitamos que haya una hoja de ruta para el sector que más empleo genera en el país y que ya se cargó en las espaldas el verdadero ajuste. Mientras que las Pymes tuvimos que recortar trabajadores de nuestras plantillas por la caída del consumo, a pesar de los costos que nos genera la formación técnica y profesional de los empleados, la suba del empleo viene por el lado del Estado”.

“Ahora se viene la etapa electoral, en donde la incertidumbre es mayor aún. El costo financiero de las empresas está por las nubes y los precios de los insumos suben todo el tiempo. Si no se contempla un plan para las Pymes, que incluya propuestas como el Régimen de Incentivo para las Pymes Industriales (RIPI) que presentamos días atrás, quedará claro que el proyecto económico del Gobierno no incluye a la fabricación nacional”, alertó Rosato.

El último informe del Observatorio IPA mostró que, en materia de empleo registrado, “mayo ha sido el mes más auspicioso del actual gobierno”, ya que según datos del último informe de empleo registrado de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) se crearon 42.000 nuevos puestos de trabajo registrados en comparación al mismo mes del año anterior, aunque, 34.245 correspondieron a nuevos empleos públicos”.

“Según los cálculos realizados en base a los datos oficiales en mayo el total de trabajadores registrados se ubicó en 9,63 millones, lo que implica una pérdida neta de más de 260.000 empleos desde diciembre de 2023. La industria manufacturera continúa siendo el sector más golpeado, con 10.400 empleos menos interanuales y 758 fábricas cerradas, como consecuencia de la apertura importadora, el encarecimiento del crédito y el estancamiento del consumo. En conjunto, el país perdió desde diciembre de 2023: 16.100 empresas, de las cuales 1.582 corresponden a Pymes industriales, lo que profundiza el deterioro del entramado productivo”, sostuvo el informe.

Según el Observatorio IPA que lidera el economista Federico Vaccarezza, “el análisis de la coyuntura económica de agosto de 2025 muestra que, aunque la economía argentina está creciendo y se está estabilizando, este crecimiento se está distribuyendo de manera desigual entre los sectores que forman parte de la actividad económica”.

“El sector financiero está empujando los datos del crecimiento mientras que los sectores de la economía real vinculados a la producción, el comercio y los servicios todavía no se han recuperado del ajuste del 2024”, señaló, y agregó que “las ventas en supermercados crecieron apenas 0,8 % interanual y 0,2 % mensual, encadenando siete meses positivos, pero aún muy por debajo de los niveles previos a la recesión”.

Según el relevamiento del propio INDEC, las expectativas de las empresas refuerzan el pesimismo: “solo el 13% de los gerentes prevé una mejora en el corto plazo, frente a un abrumador 87% que anticipa estancamiento o caída en agosto–octubre”. “En el acumulado del semestre, las ventas siguen un 7% por debajo del mismo período de 2023, mientras que el canal mayorista profundiza su deterioro con 23 meses consecutivos en baja. El consumo sigue siendo uno de los eslabones más débiles en la recuperación de la economía”, destacó el informe.

En términos de actividad fabril, se registró en junio de 2025 un crecimiento interanual del 9,3%. “Este dato seria para celebrar si no tuviéramos en cuenta que se había desplomado 20,3% durante el mismo mes del año anterior. La industria no pasa por su mejor momento. Algunos sectores se recuperaron parcialmente, pero esta recuperación es muy heterogénea”, destacó el informe.

“En cuanto a los datos del INDEC hay que tener en cuenta que, estos se obtienen de la actividad de las grandes empresas del país. La situación entre las Pymes, especialmente en las industriales es mucho más preocupante. El nivel general de uso de la capacidad instalada industrial (UCI) está en torno al 58,8% un poco mejor que el año anterior, pero sin duda es un numero promedio muy bajo. El repunte es tenue e insuficiente. En perspectiva, la industria opera todavía con una elevada capacidad ociosa, reflejo del consumo deprimido, las inversiones limitadas y la presión de las importaciones que no se detienen. El balance confirma que, pese a la mejora estadística, el sector continúa atrapado en un escenario de estancamiento estructural”, sentenció el Observatorio IPA.