
En este sentido, tener la responsabilidad de alimentar a quienes trabajan en lugares de difícil acceso como estos, requiere de una cuidadosa planificación en la que nada puede fallar. “Una buena comida” no solo es fundamental para la salud de los trabajadores, sino que también brinda bienestar emocional en entornos aislados.
A estos servicios de alimentación, en zonas aisladas y de difícil acceso, se integran soluciones de limpieza, mantenimiento, lavandería y hotelería. Grupo L, a través de su marca GL Support Sitios Remotos y con un equipo de más de 500 colaboradores en 9 provincias, opera en estos entornos complejos, entre los que se destacan campamentos mineros en la cordillera, yacimientos petrolíferos, las bases argentinas en la Antártida y plataformas offshore en el mar, todos contextos donde la logística no admite errores y debe ser 24/7.

La licenciada en Nutrición Nuria Botheatoz, coordinadora de menú planning en Grupo L, explicó que “diseñar menús para sitios remotos implica superar retos logísticos y operativos para cumplir con las más de 7500 raciones diarias: almacenamiento prolongado, que exige freezers capaces de mantener temperaturas estables durante todo el mes; la necesidad de evitar desperdicios y optimizar los espacios; la creatividad para combatir la monotonía alimentaria; y la garantía de inocuidad para asegurar una manipulación segura al descongelar y cocinar los alimentos”.
Alimentación pensada para el rendimiento físico y la energía diaria
Los envíos de alimentos se realizan una vez al mes, por lo tanto, todo tiene que estar previsto. “Una forma de resolverlo es estandarizar las recetas. De este modo podemos controlar porciones y nutrientes, optimizar el uso de materia prima y reducir desperdicios, sin sacrificar calidad ni sabor. Esta práctica asegura consistencia en la alimentación y facilita la planificación en entornos donde los recursos son limitados”, señaló Botheatoz.
Los menús se van adaptando al clima de cada lugar y estación del año. En invierno se incrementa el aporte calórico y se priorizan platos calientes como guisos y sopas, que ayudan a mantener la temperatura corporal. En verano, en cambio, se apunta a comidas frescas y ligeras, con alta hidratación, como ensaladas y proteínas acompañadas de vegetales salteados.
Cada plato cubre las recomendaciones nutricionales para una dieta equilibrada: 55% hidratos de carbono (cereales, legumbres, vegetales y frutas), 30% grasas y 15% proteínas. “Buscamos que el menú aporte y cubra las necesidades nutricionales con todos los grupos alimentarios: carnes, huevo, lácteos, frutas, verduras, cereales, y legumbres” añadió la especialista.
¿Qué rol ocupa la comida en estos escenarios?
El alimento también juega un papel importante en el bienestar emocional de los trabajadores, especialmente en fechas donde la comida cobra mayor protagonismo. En ocasiones como Navidad o Año Nuevo, GL Support Sitios Remotos elabora un menú especial.
“Buscamos que el menú contenga las recetas típicas para estas fechas; Vitel Toné, arrollados, piononos dulces y salados, torres de fiambres y huevos rellenos, entre otros”, comentó la Lic. en Nutrición, y agregó “con estas preparaciones se logra generar un ambiente de celebración que refuerza la moral del equipo y crea una sensación de hogar en medio del aislamiento”.