

Según la investigación, dos mujeres habrían sometido a los menores a trabajos y condiciones de vida incompatibles con su edad, salud y desarrollo. Los menores eran obligados a realizar tareas como preparar cemento, levantar objetos pesados, hacer tareas de albañilería, cortar cañas con machetes, juntar heces y desperdicios de animales, cortar pasto y armar bultos pesados.
También eran privados de alimento, expulsados al exterior en jornadas de frío o durante la noche si se resistían, y se les prohibía mantener contacto con vecinos o personas ajenas al lugar. La investigación también apunta a un presunto encubrimiento agravado por parte de dos funcionarias públicas de los Organismos de Niñez de Zona Oeste del conourbao.
La investigación avanzó con varios allanamientos en el lugar de explotación, así como en el domicilio de los funcionarios corruptos y sus oficinas. Durante los allanamientos se secuestraron teléfonos celulares, un disco rígido y documentación de interés para la investigación.
La Policía de la Provincia de Buenos Aires y la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires colaboraron en el operativo. El caso ha generado conmoción en la comunidad y se espera que se tomen medidas para proteger a los menores afectados.
