Febrero estará marcado por ajustes en transporte, alquileres, medicina prepaga, servicios de telecomunicaciones y tarifas de energía, entre otros.

En la provincia de Buenos Aires, el ajuste al Transporte público será mayor y alcanzará el 4,5%. Así, el boleto mínimo, de 0 a 3 kilómetros, subirá de $685,11 a $721,08. Los valores para el resto de los recorridos serán:

De 3 a 6 kilómetros: $803,29; De 6 a 12 kilómetros: $865,17; De 12 a 27 kilómetros: $927,12; Más de 27 kilómetros: $988,63

Alquileres volverá a mostrar aumentos significativos, los contratos firmados bajo la ley de alquileres ya derogada, la actualización se realiza de forma anual mediante el Índice de Contratos de Locación (ICL). Mientras que los contratos que se rigen por la antigua Ley de Alquileres tendrán un aumento de 34,6%

Para febrero, ese índice arroja un incremento del 34,6% interanual. Esto implica que un alquiler que hasta enero era de $400.000 pasará a costar $538.400 tras la actualización correspondiente.

Las empresas de Medicina Prepaga comunicaron a sus afiliados un nuevo ajuste en las cuotas a partir de febrero. El aumento será del 2,8%, y alcanzará tanto a los planes como a los copagos asociados a las prestaciones médicas.

Cable, Internet y telefonía

Los servicios de telecomunicaciones también se sumarán a la lista de aumentos del mes. Las principales empresas de cable, internet y telefonía anunciaron ajustes que se ubican en un rango de entre 2,8% y 3,5%, dependiendo del prestador y del tipo de servicio contratado.

Luz y gas con nuevo esquema de subsidios

En febrero comenzará a regir un nuevo esquema de subsidios para los servicios de electricidad y gas natural, basado en un sistema de focalización que redefine los criterios de asignación de la ayuda estatal.

AySA aumentarán un 4% en febrero. La empresa presta servicios para 3,8 millones de usuarios, lo que representa un área de 15 millones de habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, que pagarán ese aumento en el segundo mes del año.

Con ese mecanismo, AySA espera revertir el retraso tarifario del 21,05% que implicó el tope de aumento del 1% mensual fijado por el Gobierno para el año pasado. Para evitar un único incremento por ese porcentaje que golpee en exceso en los bolsillos se dispuso el tope de 4% mensual entre enero y abril.

Al mismo tiempo, en la empresa explicaron que habrá dos grupos de usuarios que tendrán una tarifa más baja. El 48% de sus usuarios residenciales pagará con un 15% de descuento por vivir en zonas bajas. Al mismo tiempo, se mantendrá el programa de Tarifa Social que hoy beneficia a 250.000 personas y que tiene duración de un año como máximo, luego del cual debe ser renovado. Para los usuarios con Tarifa Social, el aumento no será inmediato sino que se aplicará recién al momento de la renovación.